martes, 29 de noviembre de 2016

II. - EVITA RESUCITADA. FOTOS OBRA DE TEATRO


 Todo un relato apasionado, con ese poner el cuerpo de los actores y la sensacion de nos arreglamos con lo que tenemo´, que da la Coreografia,

No es solo un relato como ya se imagina en Vicente.

Hay una partida emocionada, esperanzada de los espectadores y que lindos los tremendos aplausos.

Es tarde para recomendar, como estas fotos, peor seria que queden archivadas con destino incierto.








EVITA RESUCITADA. UNA PASION CONTADA POR VICENTE ZITO LEMA

 Fue en el IMPA, una Fabrica Recuperada, entre paredes con olor a Taller de Fierros, metalurgica de las de antes, con una historia y muchas entre sus paredes, la calle y el corazon de todos los que hoy la habitan y por alli pasaron.

 Existia otro lugar para la Obra...

Emocion, lagrimas, encuentro con amigos, que lindo ver a los pibes...!

Todo a lo Vicente.







lunes, 28 de noviembre de 2016

PAGNI Y LA NACION AVISAN. Dos desafíos para Macri: las fallas de gestión y un PJ más duro

Mauricio Macri enfrenta, a un año de haber asumido el poder, una crisis relacionada con la imposibilidad de alcanzar algunos objetivos de gestión. La falta de una estrategia judicial definida no sólo está agravando el conflicto con Elisa Carrió, una de las fundadoras de la coalición gobernante. También desnuda los problemas de funcionamiento del Consejo de la Magistratura, que inquietan cada vez más al Presidente.
En el Senado, el PJ sometió al oficialismo a dos derrotas simultáneas. Liquidó la reforma electoral y un nuevo régimen de cobertura de los riesgos del trabajo.


En este contexto, Macri y sus colaboradores se internarán el jueves en Chapadmalal con un doble desafío. Por un lado, identificar las razones por las cuales el propio sistema de trabajo conspira contra la eficacia de la gestión. Por otro, diseñar una estrategia para enfrentar una novedad que acaba de irrumpir: un peronismo que ha pasado de su fase servicial a otra dominada por la disputa de poder.
Carrió sigue desafiando a Macri a definir una agenda institucional. Encarna esa exigencia denunciando a dos personas: el presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, y el presidente de Boca y gestor del Presidente en Tribunales, Daniel Angelici. La tensión con Lorenzetti no decae. Su última manifestación ocurrió el miércoles, en la Recoleta. Carrió llegó al funeral de Carlos Fayt, se plantó frente a Lorenzetti y, quitándose los lentes negros que llevaba, le clavó la mirada durante varios minutos, para incomodidad de los que asistían a la escena mientras esperaban la llegada del féretro. El entredicho con el presidente del máximo tribunal promete convertirse en uno de los ejes principales de la campaña electoral.


Las denuncias de Carrió llenan el vacío de una gestión judicial sin logros. Macri está molesto con la falta casi absoluta de renovación. Después de almorzar con la diputada, consultó a Germán Garavano y Ernesto Sanz. Fue el martes pasado. El miércoles, dialogó en Olivos con Pablo Tonelli, representante de los diputados de Cambiemos en el Consejo de la Magistratura. El Presidente está frustrado con los escasos resultados de esa institución. Le explican que se debe a las dificultades de Juan Mahiques, el representante del Poder Ejecutivo promovido por Angelici, para formar una mayoría homogénea.
Macri puso a Mahiques bajo la lupa. Pero el problema no es Mahiques, sino la multiplicidad de gestores de la política judicial. Garavano compite en su trabajo con Mahiques, Angelici, Rodríguez Simón, Torello, Clusellas y hasta Sanz. La diversidad refuerza el enigma que propone Carrió: ¿cuál es la propuesta institucional de Macri?


El interrogante se extiende a muchos otros planos. El método de Macri es la fragmentación. Es fóbico a la delegación de autoridad. Por eso su equipo prescinde de dos roles. Carece de un jefe de Gabinete y de un ministro de Economía. Marcos Peña es un dirigente valiosísimo. Honesto, talentoso, profesa una concepción original de la política. Pero es un ministro de comunicación estratégica. No alguien en quien el Presidente delegue la gestión cotidiana. Es decir, no es un Larreta. Y es probable que no lo quiera ser. Macri intentó compensar esta peculiaridad subordinando a Peña a Mario Quintana y Gustavo Lopetegui. Dos semi-Larreta. Son excelentes managers. Y trabajan hasta la extenuación. Pero su papel es, hasta ahora, confuso. Para los ministros, que son 20, no está claro si Quintana y Lopetegui son jefes o facilitadores.
Este fraccionamiento se agudiza porque Macri debe superar innumerables dificultades económicas renunciando a tener un ministro de Economía. Es por el temor a que Alfonso Prat-Gay se convierta en una estrella. "Ya lidié con demasiadas estrellas en el fútbol, de Maradona a Riquelme", suele explicar. Es una visión candorosa: en países inestables, es inexorable que los que resuelven las crisis se transformen en Maradona o Riquelme. Corresponde a la sabiduría de los líderes administrar ese fenómeno. Salvo que, a lo Franco Macri, el Presidente prefiera sacrificar metas estratégicas con tal de no ceder autonomía a sus colaboradores.
La cautela frente al peso específico de Prat-Gay aconsejó a Macri pulverizar la política económica. Prat-Gay maneja las cuentas públicas y su financiamiento. Pero los precios están en manos de Francisco Cabrera y Miguel Braun, en Producción. Las tarifas son fijadas por Juan José Aranguren y Guillermo Dietrich. Y las relaciones con las provincias, que se regulan con recursos del Tesoro, pasan por Rogelio Frigerio. El ministro del Interior tiene en su organigrama Obras Públicas, a cargo de Daniel Chaín. Y Susana Malcorra gerencia el comercio exterior a medias con Cabrera.
Este modelo es una respuesta, no la única, a la pregunta de por qué no arranca la economía. Sobre todo si se le agrega otra dificultad: la presencia de un banquero central, Federico Sturzenegger, con una visión de la dinámica económica muy divergente de la de Prat-Gay. Sturzenegger ordena la política monetaria sin otro criterio que la inflación. Prevé que la caída de los precios reactiva por sí sola la economía. En Hacienda creen que, dado que la caída de los precios parece irreversible, el Central debería haber evitado que se consolidara la recesión estimulando la reanimación con una baja de tasas, que recién se produjo en las dos últimas licitaciones de Lebac. Sturzenegger inquieta a los políticos. Hasta Carrió critica la política monetaria.
La dispersión se advierte en casi todas las materias. Y obliga a esfuerzos de coordinación casi siempre estériles. Ejemplo: el Ministerio de Telecomunicaciones aún no pudo dictar un nuevo decreto de desregulación, correctivo del que se conoció en enero. ¿Quién es el apoderado del concepto en esa área? ¿Oscar Aguad? ¿Héctor Huici? ¿Miguel de Godoy?
El verdadero jefe de Gabinete es Macri. Pero la multiplicidad de gestores plantea un interrogante que excede a su método. Se refiere a su visión, a su concepto. Quien mejor lo formuló fue Marcelo Longobardi el viernes pasado, al preguntarse: "¿Quién es Macri? ¿Es un presidente que, rodeado de personas competentes, administra una situación crítica? ¿O es el líder de una generación que decidió cambiar la historia de este país?". En otras palabras: ¿tiene un proyecto alternativo o se limitará a sacar del atolladero a una Argentina peronista a la que el kirchnerismo dejó en un atolladero? La incógnita refiere al problema que plantea Emilio Monzó: la identidad y consistencia de Cambiemos. En 2004, frente a las prevenciones de un banquero español, Néstor Kirchner contestó: "No mire lo que digo. Mire lo que hago". En muchísimos frentes Macri debe apelar a lo contrario: "Miren lo que digo. No miren lo que hago".
El problema se ha vuelto urgente porque el peronismo ha abandonado la etapa cooperativa que suele conceder cuando quien controla la Casa Rosada le es ajeno. El período en que Menem acompañaba a Alfonsín o Ruckauf a De la Rúa. Ahora el PJ adoptó un modo más agresivo que dominará al menos hasta las elecciones. La primera señal la dio José Luis Gioja al tratar de boludo al Presidente en un video viralizado. Fue la señal retórica de varias decisiones que sorprendieron al Gobierno. Una de ellas fue el rechazo de la reforma electoral sin negociación alguna. Dominado por los veteranos Gildo Insfrán y Carlos Verna, los gobernadores ni siquiera comunicaron a Frigerio que voltearían la medida. Apenas informaron a Miguel Pichetto, su gerente en el Congreso. Los tuits que Macri y Frigerio venían emitiendo mostrando reuniones con peronistas sonrientes, discutiendo una reforma "para que los argentinos puedan votar mejor", deberían ser borrados cuanto antes. Un detalle: ¿es verdad que las máquinas ya se compraron y esperan en la Aduana?
Con la misma hostilidad, la CGT instruyó a Pichetto para no aprobar la reforma del régimen de ART. Ni siquiera intervinieron los sindicalistas. Bastó con sus abogados laboralistas, afectados por una reducción del costo judicial. Gustavo Morón, el superintendente de ART, que había asegurado al gabinete que había un acuerdo, no se recupera del golpe. Macri tampoco.
Un conflicto similar desnudó la ley de emergencia social. Los movimientos sociales amenazaron con un proyecto que costaba $ 130.000 millones, para arrancar a Macri un aumento de $ 30.000 millones. La administración central tuvo que recortar programas. Y concedió algo más estructural: la transformación de esas ligas de piqueteros en sindicatos de pobres que coadministran la política social.
Los gobernadores colaboraron con Macri cuando eso significó colaborar con ellos mismos: habilitándole el instrumental del financiamiento. Gracias a esa ayuda, recibieron una masa impresionante de recursos. Aun así, el déficit consolidado de las provincias se duplicó respecto del año pasado. A los sindicalistas se les reconoció una acreencia con las obras sociales de $ 30.000 millones. Los movimientos sociales han recibido de Macri y de María Eugenia Vidal muchísimos más fondos que con Cristina Kirchner. En los tres frentes el PJ se encuentra con la misma ventaja: la dispersión de los negociadores.
Cuando era gobernador, Ruckauf le advirtió al entonces jefe de Gabinete Chrystian Colombo: "Con nosotros tenés que pagar en cuotas y cobrar al contado". Macri hace al revés. Pero es intrascendente. El enigma más relevante es si el Presidente podrá enfrentar a un peronismo que muestra los colmillos con el único recurso del manual de Durán Barba, para quien las viejas burocracias políticas o gremiales son inofensivas, entre otras cosas, porque han muerto.

lunes, 17 de octubre de 2016

MEMPO SUMA Y SIGUE: NUEVAS MAYORIAS, LA CONSTITUCION, LA TIERRA...

En su habitual columna de los lunes, hoy nos acerca

 la tierra

El pico del conflicto con las Patronales Agropecuarias hizo que se hablara de este tema y poder
Economico y Politico.
Hubo un avance del INTA y con INTA.
Los Raffo, Martin Tellechea y muchos militantes trabajaron y caminaron el tema de La Agricultura con Agricultores.
Dentro de Federacion Agraria, Canpo, La Via Campesina, El Mojade, en muchos Pueblos Y Ciudades estuvo planteado la Cuestion.
seria muy bueno, en este remontar la cuesta arrancar teniendo como un tema a tratar y resolver
en la relacion de fuerzas que sepamos conquistar.

domingo, 16 de octubre de 2016

LA CONSTITUCION DEL 49 -- Y SERAN PASOS HACIA UNA NUEVA CONSTITUCION...?

Fue en la Libreria Punto de Encuentro, Av. de Mayo 1100, con tres Autores de Libros sobre la Constitucion del 49.
Con el Discurso en Atlanta de Mempo Giardinelli fresco aun en todos nosotros.
La Constitucion del 49, su gran Articulador, Arturo  Sampay, son hechos y hombres malditos de la Historia escrita por los que ganan.
Mempo y otros hablan de una nueva Constitucion como Garante de que los cambios no sean borrados de un toque como nos da un poco la sensacion...
Hay que recordar, asi lo hicieron los expositores, Marcelo Koing, junto con los otros dos autores, que la Constitucion del 49, fue derogada por un Bando Militar.
Bueno el Debate, el tener este Tema como parte de la Construccion de una nueva Mayoria, para volver y otras tareas pendientes...

lunes, 10 de octubre de 2016

SOJA, REPRESAS Y DIU LIAN -- Por Nestor Restivo



A las mismas horas que en Argentina se conocía que durante los últimos meses las compras de aceite de soja por parte de China se habían suspendido casi totalmente, un interlocutor oriental hablaba por videoconferencia con su par argentino más o menos en estos términos.

En Beijing (algo ansioso): -¿Ya pueden comenzar las obras?
En Buenos Aires (algo incómodo) -No, falta una autorización del Gobierno.
En Beijing: -¿Pero no se renegoció todo y estaba ok?
En Buenos Aires: -Si, dijeron eso.
En Beijing: -¿Y entonces, por qué no empiezan las obras?
En Buenos Aires: -Porque en el gobierno dicen que falta una aprobación.
En Beijing: -……

La famosa paciencia china tambaleó entonces, o bien ya se cumplió por diez meses. Pero, ¿cuánto más? La obra son las represas de Santa Cruz, a cargo de la china Gezhouba y la argentina Electroingeniería, que sigue parada pese a que el gobierno, como vino informando Dang Dai, tras un primer amague de paralizarlas las renegoció en cuanto al monto, cantidad de turbinas, plazo de entrega, propiedad estatal y no provincial y algunas cuestiones técnicas más (ver aquí).
Cancillería y el ministro de Energía, Juan José Aranguren, ya dieron el ok. Pero el de Medio Ambiente, el rabino Sergio Bergman, sigue empecinado en demorarla. Para muchos, la suspensión de compras de aceite de soja por parte de China (uno de los principales rubros de la canasta exportable argentina, de por sí muy poco variada, y el que al menos tiene algún valor agregado sobre el poroto que se exporta a granel), es una represalia china por la demora en las represas. Alimenta esa teoría el hecho de que los importadores chinos son estatales, o sea, siguen órdenes de arriba.
Para otros, es un tipo de vendetta pero por otra cosa: las quejas de empresarios argentinos al comercio bilateral en general, y una advertencia a lo que podría hacer frente a ellas el gobierno. Dang Dai consultó a fuentes oficiales de ambos lados y rechazan esas teorías. Argumentan temas de mercado, como el hecho de que China está tratando de utilizar más su propia capacidad instalada de producción aceitera o bien un tema de precios (ver asimismo en esta misma página la opinión el consejero económico Zhai Chengyu a La Nación)
Pero volviendo a las represas. Licitadas durante el kirchnerismo, ya tienen una grado de 15% de ejecución de obra. Es el piso al que quiso llegar China porque a partir de él ya podría reclamar una indemnización si el trabajo se detuviese definitivamente, un escenario improbable. Pero Gezhouba, la gigantesca constructora que hizo la represa más grande del mundo, Tres Gargantas en la propia China, y que tiene intereses globales, sufre lo que en China es una base fundamental a evitar en su cultura de negocios: el llamado diu lian, o “perder la cara”, es decir sufrir una lesión a su reputación. En el mundo competitivo de la cultura empresaria el costo de reputación es altísimo. Más en China.
En el verano pasado el presidente del Banco Chino de Desarrollo, Zheng Zhijie, vino sigilosamente a Buenos Aires y a Santa Cruz a ver in situ qué pasaba. Luego trascendieron cartas que ése y otro banco financista de la obra le enviaron al ministro de Hacienda Prat Gay. El mensaje en ambos casos fue el mismo: si se caen las represas y por tanto el crédito, se cae también el financiamiento de la otra gran obra china en el país, la del ferrocarril Belgrano Cargas, así como el swap de monedas con el Banco Central y otros proyectos, porque hay lo que se llama cross default. Todo está atado. Y los chinos parecen estar cansándose. El acuerdo por las obras hidroeléctricas y otros tienen la firma y el sello del presidente Xi Jinping, es decir, del líder de la segunda economía mundial, que ya dos veces vio a su par argentino Mauricio Macri y le dijo que comprendían el cambio de gobierno y sabrían esperar. Pero no eternamente.
Con el tren de cargas también pasa algo curioso. Quien está a cargo, el tucumano José Cano, está tan ajeno a la importancia de la relación bilateral que ni viene a Buenos Aires a hablar con otros funcionarios (quizá, se comenta, porque no le dieron cargo y presupuesto de ministro, aunque sí un cierto equivalente). Hasta tuvo recientemente un durísimo cruce con el gobernador salteño Juan Manuel Urtubey. Ambos se intercambiaron críticas por el manejo del Belgrano Cargas, por el cual las provincias del Norte tienen especial interés para mejorar las alicaídas economías regionales y la posibilidad de mejorar su movilización y exportación tanto por el Atlántico como por el Pacífico. Y China-que también tiene interés estratégico en esa obra, que financia- observa azorada.
Volviendo a la soja , en lo que va de 2016, según el sitio Valor Soja, el primero en alertar la suspensión china, se declararon exportaciones argentinas de aceite de soja por casi 3.200 millones de dólares, pero prácticamente nada fue a China, sino a India, Egipto, Bangladesh, Perú, Argelia e Irán. China sí compró a Brasil o Ucrania, y argumentó que buscaba otros aceites, pero se olía a represalia.
Ya en 2010 hubo una situación similar cuando la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner canceló de improviso un viaje a China (luego finalmente lo concretó, ese mismo año) y se comenzaron a aplicar medidas antidumping contra importaciones chinas. También ahí el país asiático suspendió sus compras de soja, arguyendo que había niveles de solvente no aprobados. Se tardó varios meses en restablecer los embarques.
En un reciente encuentro en la Universidad Nacional de Tres de Febrero para presentar un libro sobre China, la economista Marta Beckerman y otros presentes se preguntaban por qué siendo Brasil y Argentina los dos principales abastecedores de soja a China, junto con Estados Unidos (el cuarto, Ucrania, viene muy atrás), y siendo ambos además socios del Mercosur, no han trabajado nunca una estrategia común en la negociación con China, que les dé más “espaldas”, más poder para los convenios que acuerda con el país asiático, y para agregar más valor al producto, haciendo en nuestros países un mayor porcentaje del producto procesado y ya no sólo vendiendo el poroto.
Si son socios de un bloque comercial, por qué no coordinan (“como sí hicieron contra el ALCA”, recordó Beckerman). Esa falta de coordinación, de paso, hace que China cada vez sea más fuerte en el Mercosur y aun haya desplazado exportaciones argentinas a Brasil y brasileñas a nuestro mercado. Es un tema para debatir profundamente. Y mejorar. Pero más allá de ese déficit del Mercosur, ahora se presenta una cuestión puntual con China: estar a la altura de lo firmado.