jueves, 14 de diciembre de 2017

EL MAYOR MIEDO ES A LOS DIARIOS DE LA MAÑANA...

PUDRE MAS EL MIEDO QUE LA MUERTE





















































La respuesta al despegue del cohete ha sido tan intensa y afectuosa que me autoriza a compartir con ustedes algunas de las peripecias previas al lanzamiento y las sensaciones que las acompañaron. Los invito a la sala de máquinas para que vean cómo funciona.
Una de mis primeras preocupaciones fue su aspecto.
No quería que se pareciera a un diario ni a un blog,
 me interesaba que tuviera una personalidad definida
y que fuera lindo.
La nota central que propulsó el lanzamiento fue la del
blanqueo. Un artista plástico que siempre cuenta de su
 exilio durante la dictadura e incendia las redes antisociales
 con denuestos al gobierno interpretó en un dibujo lo
 que quise decir en el texto. Sobre esa base armamos
 la tapa del primer número, lo cual nos dio tranquilidad
para trabajar en el resto del material con menos presión.
 Pero el sábado, este buen hombre nos pidió por mail
desembarcar antes del despegue alegando vagos
 temores, que atribuyó a su esposa. De modo que
pocas horas antes del lift-off tuvimos que replantear
lo único que estaba resuelto y bien resuelto.
El joven director de arte, el patagónico Carlitos De Fazio,
tuvo una idea simple y preciosa: un agujero negro en el
 centro de la página en blanco. Bien Malevich. Pero eso
obligó a usar en el título el rojo del terciopelo sobre el
que se desvistió Marylin a sus veinte años, para que resaltara sobre el negro del agujero y el blanco del fondo.
Me pareció que ese diseño expresaba el sentido de la
nota mejor que el título que llevaba, “Hood Robin ataca
otra vez”.
Recordé que ya había usado esa metáfora en el tercer
 número de El Periodista, el 29 de septiembre de 1984,
 cuando una parte de ustedes no había nacido y otra
parte tenía pelo y/o hablaba de corrido. Sentí el olor a
rancio de tantas repeticiones y cambié el título por el que
vieron el domingo: “El agujero negro del blanqueo”. Un
 ejemplo de lo que produce el trabajo conjunto de
periodistas y diseñadores.
A la madrugada, cuando el cohete ya estaba en el
 aire,
recordé un episodio del pasado remoto. Cuando
recibimos
la primera noticia de que Paco Urondo había caído en
 Mendoza pero aún no sabíamos si vivo o muerto ni qué
 había ocurrido con Alicia Raboy y Angelita que en esos
 días cumplía un año, juntamos en un bolso las cosas imprescindibles y dejamos la casa, que Paco conocía.
Se me ocurrió recurrir a un viejo amigo, de Urondo y
 nuestro, un poeta sofisticado que tres años antes me había
 pedido un contacto con los Cámpora y con Montoneros
 porque su simpatía intelectual no le alcanzaba y quería comprometerse en el proceso popular que se iniciaba.
Por el portero eléctrico le dije quiénes éramos. Oímos un cuchicheo nervioso y recién un par de minutos después
 nos hizo pasar.
Le explicamos la situación y dijo que por él estaba dispuesto
 pero que ahora debía cuidar de ella, una ratita pálida que
 nos presentó como su nueva pareja y que se acurrucaba
aniñada y llorosa a su lado. Luego supimos que era la
 heredera de una de las grandes empresas de medicina
 prepaga que por entonces empezaban a expandirse y que
 las lágrimas se debían a que él nos había recibido contra su voluntad en el departamento que ella pagaba. Él quiso
 hablar de tiempos y amigos pasados pero lo cortamos
 en seco y volvimos a la calle desierta en la noche helada
 de la ciudad hostil.
Mi compañera estaba discretamente embarazada y
llevaba un grueso tapado, lo que nos permitió refugiarnos
 sin llamar la atención en un hotel alojamiento del que
 salimos a media mañana para hacer otro contacto. La
 familia de un militante sindical que había muerto muy
joven de leucemia nos acomodó en un departamento
 del centro, donde nos quedamos hasta que pudimos
 mudarnos. Sabían de nuestra militancia pero apenas nos conocían. Nos recibieron por pura solidaridad y decencia.
Son episodios incomparables, pero tienen algo en común.
Con su discurso banal y su práctica feroz, el gobierno de
Macrì ha logrado instalar el miedo, que hace 40 años tenía
 motivos terribles, entre personas muy diversas, sobre todo aquellas que no corren más riesgo que perder algún cliente,
 ser estigmatizadas con el tremendo marbete de
populistas o imaginar que una letra K al rojo vivo les
 cruza la frente.
La última nota que cargamos en el cohete fue la respuesta
 de Héctor Timerman al procesamiento dictado por el juez Bonadío. Antes de dormirme, ya con el primer resplandor
del domingo, recordé una frase de su padre, Jacobo
Timerman, que la pasó aún peor que Héctor. En un papel engomado amarillo escribió con su letra despatarrada:
“Pudre más el miedo que la muerte”.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

GASPAR GARCIA LAVIANA, UN ASTURIANO EN LA REVOLUCION SANDINISTA

Del Blog Agaton


Gaspar García Laviana (San Martín del Rey AurelioAsturias1941 - † 11 de diciembre de 1978), conocido como Comandante Martín, fue un sacerdote y guerrillero español que luchó junto a los sandinistas nicaragüenses.



El Comandante Martín, ese fue su nombre de guerra, fue un hombre muy valiente y comprometido, y en mi familia le tenemos mucho cariño.

Él representa los valores universales y solidarios en los que creemos, y además es asturiano, como nosotros.

Mi padre nos hablaba muchas veces de Gaspar, y aunque no llegó a conocerle personalmente, en sus viajes a Nicaragua pudo comprobar la huella profunda que este gran luchador había dejado allí.


Eran los años ochenta, la época de los COSAL, con la revolución triunfante que tantas esperanzas había concitado, y cuyo legado no se pudo o no se supo mantener.

¿Dije que Gaspar era cura? Que raro suena hoy, cuando la iglesia nos muestra sus afiladas garras al servicio del imperialismo y la explotación capitalista.

Pero él sabía que nada de eso tenía relación con el verdadero mensaje de Jesucristo, para quien los pobres eran la sal de la tierra.

Ese fue uno de los lemas sandinistas: Entre Cristianismo y Revolución No Hay Contradicción.

Y algo más que un lema, pues miles de cristianos lo llevaron hasta las últimas consecuencias, entregando sus vidas a la noble causa revolucionaria


Gaspar García Laviana había nacido en 1941 en el pueblo de Les Roces, en San Martín del Rey Aurelio. Luego se trasladó con su familia a Tuilla (en Langreo), donde su padre era minero.

Estudió el bachillerato en Valladolid, y luego Filosofía y Teología en Logroño, donde se ordenó sacerdote en 1966, en la orden del Sagrado Corazón. Celebraría su primera misa en su pueblo natal.

Pasó luego a Madrid para ejercer el sacerdocio en la parroquia de San Federico.

Durante los tres años que permaneció en Madrid estuvo siempre en contacto con los jóvenes y con grupos de sacerdotes obreros, tratando de implicarse cristianamente en la marcha social y política del país.

En 1969 su vida daría un vuelco al ofrecerse como voluntario para ir a Nicaragua como misionero.

Fue destinado a la parroquia de San Juan del Sur, una pequeña localidad en la costa del Pacífico donde casi todos los feligreses eran campesinos, y donde la pobreza y los abusos del gobierno campaban a sus anchas.

Eran "todos analfabetos, sin escuelas, traté de enseñarles las técnicas agrarias, pero no tenían tierras..., así durante cuatro años"

Lo que vivió allí le impactó de tal manera, que desde entonces no tuvo otra preocupación en su vida que luchar para cambiar las cosas.

En San Juan del Sur conoció el lado más oscuro de la humanidad.

Además de la pobreza extrema, la ausencia de médicos, de escuelas, etc, había todo un sistema de represión organizado por la dictadura para mantener sometida a la gente mediante el terror.

Los abusos eran continuos y realizados a plena luz, conscientes de su impunidad.

«He sido testigo del inmundo tráfico carnal al que se somete a las jóvenes humildes, entregadas a la prostitución por los poderosos; y he tocado con mis manos la vileza, el escarnio, el engaño, el latrocinio representado por el dominio de la familia Somoza en el poder"»

Escribir poemas y cuentos fue una manera de dar salida a ese torrente de sentimientos que le invadían. La rabia y la frustración por las injusticias que vio, fueron adquiriendo perfiles positivos hasta transformarse en un verdadero compromiso revolucionario: había que cambiar la realidad y no simplemente paliar sus efectos.

En 1973 inició sus contactos con los sandinistas, y poco a poco se involucró en sus actividades, pues veía en la Revolución la única esperanza para la liberación de los pobres de Nicaragua.



Se daba cuenta de que no hacer nada era hacerse cómplice de la tiranía somocista. Gaspar ayudaba a los sandinistas actuando como correo, transportando personas, así como en tareas de denuncia y de concienciación entre los campesinos, para hacerles entender las causas de su situación y la necesidad de actuar.

Pronto se convirtió en un peligro para el régimen, por lo que recibía frecuentes amenazas y seguimientos por parte de los esbirros de Somoza para comprobar sus actividades y tratar de intimidarle.

Finalmente, tras sufrir dos intentos de asesinato, se vio obligado a salir del país.

Tras una breve estancia en Costa Rica, donde se reunió con otros sandinistas en el exilio, tomaría la decisión más difícil de su vida: empuñar la armas para derrocar a Somoza.

Había llegado a la conclusión de que era la única alternativa para luchar contra el mal y que eso no podía violar los principios cristianos.

A finales de 1977 se hace militante del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). La vida de Gaspar como guerrillero no fue muy larga pero sí muy intensa, y dejó profunda huella en sus compañeros.


Tras recibir adiestramiento militar en Cuba, regresó a Nicaragua para luchar en el Frente Sur Benjamín Zeledón, donde además de nicaraguenses había combatientes llegados de toda América Latina a modo de brigadas internacionales: chilenos, salvadoreños, uruguayos, argentinos, guatemaltecos, brasileños, dominicanos, panameños... todos en pos de un mismo sueño que cada vez estaba más cerca de hacerse realidad.

Gaspar tomó parte en numerosos combates, en los que se distinguió por su arrojo y valentía, pero también por su inteligencia, llegando a obtener el grado de Comandante, lo cual no era ni mucho menos sencillo y requería un alto nivel de destreza.

Se decía de él que era el primero en ir al combate y el último en retirarse, no le tenía miedo a la muerte y pronto adquirió un gran prestigio dentro de las filas sandinistas.



Los guerrilleros más veteranos no tenían inconveniente en aceptarle como jefe.

En el momento de su muerte tenía sólo 37 años.

Su unidad fue víctima de una emboscada cerca de Cárdenas, en el departamento de Rivas, junto a la frontera de Costa Rica. El 11 de noviembre de 1978, la Radio Sandinista anunciaba:

«Hermanos, les quiero comunicar una noticia dolorosa, el Comandante Martín, Gaspar García Laviana, el cura sandinista cayó en combate hace unas pocas horas, sin embargo no es el momento de llorar.

Hoy más que nunca tenemos que seguir el ejemplo heroico de nuestros mártires. Adelante compañeros»

Gaspar García Laviana no pudo ver con sus ojos el triunfo de la Revolución Sandinista que había ayudado a forjar, y que culmaría con la entrada de los revolucionarios en Managua el 19 de julio de 1979, pero su legado se mantendría vivo y muchas de sus preocupaciones se convirtieron en prioridades para los sandinistas en el poder.

El nuevo gobierno revolucionario instauró la asistencia médica para todos, desarrolló iniciativas de reforma agraria para distribuir tierras entre los campesinos, y también luchó contra la prostitución y el crímen organizado.

Además, en un bello gesto, sus poemas fueron recogidos en un libro titulado Canciones de Amor y Guerra, y que fue el primer libro publicado por el Ministerio de Cultura del nuevo gobierno sandinista.


Actualmente en Nicaragua hay hospitales, escuelas y bibliotecas que llevan su nombre.

Como el Che Guevara, de quien hace poco celebramos el 41º aniversario de su partida, Gaspar García Laviana propugnaba la rebeldía profunda y encarnaba la aspiración a una sociedad de plena justicia social.

En Asturias la muerte de Gaspar causo una profunda conmoción, en una época en la que también aquí se estaban dando grandes cambios políticos y sociales.

Se formaron grupos de apoyo a la Revolución Sandinista, que más tarde se extendieron a otros países de la zona a través de los COSAL (Comites de Solidaridad con América Latina).



En los años ochenta estos grupos desarrollaron una intensa labor de apoyo a los movimientos de izquierdas que combatían la agresión imperialista en El Salvador, Guatemala o la propia Nicaragua, sin olvidar tampoco la lucha contra las dictaduras en Chile y Argentina.

Con motivo de este 33º aniversario, han tenido lugar diversos actos de homenaje en varias localidades asturianas.


También la televisión pública asturiana ha preparado y emitido un documental titulado Gaspar, misionero y comandante sandinista, en que se recoge abundante material gráfico así como testimoniosde personas que tuvieron contacto él y le conocieron en diversas etapas de su vida.

Recientemente un grupo de sacerdotes asturianos ha creado el Foro Gaspar García Laviana, destinado a compartir reflexiones y analisis sobre la actualidad social y eclesial, a la luz del compromiso social y en defensa de los valores evangélicos de la justicia y de la paz. No se si tienen página web, yo al menos no la he encontrado.

Una céntrica avenida de Gijón lleva el nombre de Gaspar García Laviana.




Carlos Mejía Godoy le dedico su canción A Gaspar García Laviana, que empieza diciendo: "Un buen día nos llegó, a tiempo completo Gaspar, de Asturias el misionero, que araba sobre el mar".

Enlaces:

Gaspar Garcia Laviana (en pdf, 28 páginas)
Gaspar García Laviana (Soldepaz Pachakuti)
Gaspar García Laviana y la TPA


http://keikai.blogspot.com/2008/12/gaspar-garca-laviana-un-asturiano-en-la.html

martes, 12 de diciembre de 2017

ISLA PAULINO, SOL, PESCA. BERISSO.





 La playa, apta para refrescarse, bañarse, etc.
 Conocedores del lugar que desafian el peligro de meterse. Pescan a mano, con lineas, algunas envueltas en tachitos.


 El muelle, con pescadores a todo lo largo, paseo, sol, el viento que pega un poquito.

 Final del dia, de retorno con la Balsa que cruza. Los bolsos, los pibes, el cansandio, un dia y lugar hermoso.




EL COHETE A LA LUNA DE HOY...

De la mesa del G20

 al fondo del mar

Por Horacio Verbitsky
El presidente Maurizio Macrì asumió la presidencia del G20 en el espléndido Centro Cultural Kirchner, que el gobierno nacional utiliza para sus principales actividades masivas pero cuyo nombre insiste en cambiar. Ahí mismo inauguró la conferencia de ministros de la Organización Mundial de Comercio.

Esta es una buena metáfora de la desesperación por borrar toda huella de la década kirchnerista y el obstáculo que la realidad opone a ese objetivo.

La nueva derecha ha aprendido de las estupideces de sus antecesores, que en 1955 prohibieron por decreto nombrar al partido justicialista, usar sus símbolos gráficos y musicales. Estos se muerden los codos pero se quedan con las ganas.

El ministro de Relaciones Exteriores Jorge Faurie explicó que la Argentina “tendrá la posibilidad de influir en esta gran mesa, que integran las principales potencias del mundo”.

Al mismo tiempo, la Armada dio por muertos a los 44 tripulantes del submarino y agradeció la cooperación internacional.

Macrì dijo que bajo su conducción el país generó “respeto, admiración y apoyo del mundo entero” y esto se vio reflejado "con la tragedia del submarino. Eso demuestra que el mundo nos está dando una oportunidad”.

En realidad la ayuda internacional es consecuencia de un convenio firmado en 2004 durante la presidencia de Néstor Kirchner, por el que se creó la International Submarine Escape and Rescue Liaison Office (ISMERLO). Las cuatro decenas de países del mundo que poseen submarinos se comprometieron a prestarse asistencia para la búsqueda y rescate de embarcaciones sumergidas en caso de incidentes graves.

El submarino San Juan fue entregado por el fabricante alemán en 1985. Al año siguiente la Armada empezó los estudios sobre la factibilidad de construir un submarino a propulsión nuclear, según una propuesta del vicealmirante Carlos Castro Madero, quien desde mayo de 1976 presidió la Comisión Nacional de Energía Atómica.

En 2010, el ministro de Defensa Arturo Puricelli puso al ex subjefe de Estado Mayor, vicealmirante Benito Rótolo, al frente del proyecto, que no avanzó. En cambio Brasil prosiguió con su propio emprendimiento y este año se anunció que en 2029 se sumergirá el primer submarino nuclear sudamericano, construido en colaboración con Francia.

En 2011 el juez federal Daniel Rafecas procesó a Rótolo y a su jefe, el almirante Jorge Godoy, por su participación en la actividad “sistemática y generalizada” de espionaje ilegal a políticos, periodistas y organizaciones sociales. En mayo de 2015 fueron condenados, Godoy a dos años y Rótolo a un año y ocho meses de prisión en suspenso.

Ahora, el gobierno nacional promueve el juicio político de Rafecas, por el fallo en el que desestimó la acusación del ex fiscal Nisman contra la ex presidente CFK y su ministro Héctor Timerman por la firma del memorandum con Irán para permitir que la justicia argentina indagara en Teheran a los acusados por el atentado a la DAIA. Macrì convino con el premier israelí Binyamin Netanyahu la reapertura de la causa.

Sheldon Adelson, socio de Paul Singer en el fondo buitre NML Elliot y uno de los principales contribuyentes a las campañas de Netanyahu en Israel y Trump en Estados Unidos, entre 2010 y 2014 le pagó 280.000 dólares a Nisman.

Trump y Netanyahu se proponen voltear el acuerdo nuclear que Estados Unidos, Rusia, China, el Reino Unido, Francia y Alemania firmaron con Irán en 2015. Desde que Macrì asumió la presidencia la Argentina pasó de una posición independiente al alineamiento acrítico con Estados Unidos e Israel, en un escenario en el que corre grandes riesgos. El domingo en El cohete a la luna contaremos cómo se vincula esto con la confusión entre Seguridad y Defensa que bajo la presidencia de Macrì aqueja una vez más a la Argentina.

Jorge Faurie llegó al ministerio por su especialidad en protocolo. La única influencia que el país tuvo en la mesa del G20 fue en la elección del menú.
El presidente Maurizio Macrì asumió la presidencia del G20 en el espléndido Centro Cultural Kirchner, que el gobierno nacional utiliza para sus principales actividades pero cuyo nombre insiste en cambiar.

Esta es una buena metáfora de la desesperación por borrar toda huella de la década kirchnerista y el obstáculo que la realidad opone a ese objetivo.

La nueva derecha ha aprendido de las estupideces de sus antecesores, que en 1955 prohibieron por decreto nombrar al partido justicialista, usar sus símbolos gráficos y musicales. Estos se muerden los codos pero se quedan con las ganas.

El ministro de Relaciones Exteriores Jorge Faurie explicó que la Argentina “tendrá la posibilidad de influir en esta gran mesa, que integran las principales potencias del mundo”.

Al mismo tiempo, la Armada anunció que cesaba la búsqueda del submarino San Juan, dio por muertos a sus 44 tripulantes y agradeció la cooperación internacional.

Macrì dijo que bajo su conducción el país generó “respeto, admiración y apoyo del mundo entero” y esto se vio reflejado "con la tragedia del submarino, por la que vinieron de todas partes del mundo a ayudarnos para ver si juntos podemos encontrarlo. Eso demuestra que el mundo nos está dando una oportunidad”.

En realidad la ayuda internacional es consecuencia de un convenio firmado en 2004 durante la presidencia de Néstor Kirchner, por el que se creó la International Submarine Escape and Rescue Liaison Office (ISMERLO). Las cuatro decenas de países del mundo que poseen submarinos se comprometieron a prestarse asistencia para la búsqueda y rescate de embarcaciones sumergidas en caso de incidentes graves.

El submarino San Juan fue entregado por el fabricante alemán en 1985. Al año siguiente la Armada empezó los estudios sobre la factibilidad de construir un submarino a propulsión nuclear, según una propuesta del vicealmirante Carlos Castro Madero, quien desde mayo de 1976 presidió la Comisión Nacional de Energía Atómica.

En 2010, el ministro de Defensa Arturo Puricelli puso al ex subjefe de Estado Mayor, vicealmirante Benito Rótolo, al frente del proyecto, que no avanzó. En cambio Brasil prosiguió con su propio emprendimiento y este año se anunció que en 2029 se sumergirá el primer submarino nuclear sudamericano, construido en colaboración con Francia.

En 2011 el juez federal Daniel Rafecas procesó a Rótolo y a su jefe, el almirante Jorge Godoy, por su participación en la actividad “sistemática y generalizada” de espionaje ilegal a políticos, periodistas y organizaciones sociales. En mayo de 2015 fueron condenados, Godoy a dos años y Rótolo a un año y ocho meses de prisión en suspenso.

En noviembre, el gobierno nacional promovió el juicio político de Rafecas, por el fallo en el que desestimó la acusación del ex fiscal Nisman contra la ex presidente CFK y su ministro Héctor Timerman por la firma del tratado con Irán para permitir que la justicia argentina indagara en Teheran a los acusados por el atentado a la DAIA. Macrì convino con el premier israelí Binyamin Netanyahu la reapertura de la causa.

Sheldon Adelson, socio de Paul Singer en el fondo buitre NML Elliot y uno de los principales contribuyentes a las campañas de Netanyahu en Israel y Trump en Estados Unidos, entre 2010 y 2014 le pagó 280.000 dólares a Nisman.

Trump y Netanyahu se proponen voltear el acuerdo nuclear que Estados Unidos, Rusia, China, el Reino Unido, Francia y Alemania firmaron con Irán en 2015. Desde que Macrì asumió la presidencia la Argentina pasó de una posición independiente al alineamiento acrítico con Estados Unidos e Israel, en un escenario en el que corre grandes riesgos.

Jorge Faurie llegó al ministerio por su especialidad en protocolo. La única influencia que el país tuvo en la mesa del G20 fue la elección del menú.

lunes, 11 de diciembre de 2017

PLAZA MISERERE, 1867




Del Blog Argentoria


Plaza Miserere 1867
Concentración de carretas en (la actual) Plaza Miserere, Once, en la Ciudad
 de Buenos Aires. Las carretas
 debían andar de a muchas.
La operación requería bueyes de tracción y de reserva. Para cargar combustible
 había que parar con los animales en algún lugar donde pastorearan, lo que no
 siempre era fácil. Esto significaba que las carretas y los bueyes iban y venían, 
no necesariamente al mismo tiempo. Para ello era necesario personal que se
hiciera cargo de los bueyes a lo largo de todo el camino (boyeros), que también 
iban y venían.
Las carretas, a pesar de su aspecto rudo, se rompían con cierta frecuencia, sobre todo
cuando estaban sobrecargadas, algo relativamente normal. Para ello era necesario tener
 personal de mantenimiento.
Los viajes eran largos en tiempo. Era lógico que el personal quisiera llevar
 a sus cónyuges, amantes e hijos. Eso requería espacio adicional al de carga.
La gente se enfermaba, era necesario un mínimo de personal de sanidad.
Además se transitaba por tierras donde había indios no siempre amistosos, lo que
 requería algún tipo de elemento militar, amén de mercaderías adicionales para las 
negociaciones con los aborígenes.
Para poder cumplir con todo esto, había una economía de escala, que daba como
 resultado tropas de carretas de cierta magnitud.
Había un pequeño arroyo en las inmediaciones, que en tiempos de lluvia se hacía
 laguna, y obligaba a tomar la actual Hipólito Yrigoyen, de ahí surge ese quiebre
 de esta calle a esa altura, y allí llevaban los animales a beber. 

EL COHETE A LA LUNA. EL AGUJERO NEGRO DEL BLANQUEO. Por H. Verbitsky

El agujero negro del blanqueo

Por Horacio Verbitsky

Los grandes blanqueadores reclaman la rebaja de los costos salariales

Grandes blanqueadores de dinero, como los Rocca y su gerente Novegil, el supermercadista Coto, los primos Madanes o los petroleros Bulgheroni claman por bajar los salarios, flexibilizar las condiciones de trabajo y, algunos, por una devaluación, que reforzaría ese efecto. El salario incentiva el consumo y el crecimiento de la economía, la fuga de ganancias crea trabajo en otros lugares del mundo. 
Lo que se fuga no es el consumo de los grandes empresarios, que no lo han reducido, sino la inversión, que languidece. Está claro que el blanqueo no buscó incentivar la inversión sino sacar de la ilegalidad a familiares, socios, testaferros y amigos de Macrì: no los obligó a repatriar activos, sólo a declararlos pagando una multa inferior a la tasa del impuesto a las ganancias que evadieron. La divulgación de datos sobre el blanqueo enfurece al presidente Maurizio Macrì, quien confesó su deseo de embarcarme en un cohete a la luna. 
Aquí continuamos con esa tarea que iniciamos en Página/12, mientras la AFIP cae en una progresiva parálisis por las desatinadas medidas con las que imagina protegerse de las filtraciones ya producidas. En un viaje de regreso al siglo XIX, se prohibió comunicarse desde los correos electrónicos de la entidad con direcciones externas y la última innovación consistió en eliminar también el uso de los pen drive, mientras los consultores externos revisan bit por bit la copia en espejo que hicieron de todas las computadoras. El pasado era mucho más seguro.
Después de los festejos electorales, el gobierno nacional dispuso imprimir un nuevo ritmo y mayor profundidad a sus medidas económico-sociales. Su escenificación comenzó en el show de la victoria que Maurizio Macrì encabezó en el Centro Cultural Kirchner, rebautizado CCK con la ilusión de que su origen se extravíe en un mar de siglas. Ese lugar es parte de la pesada herencia que el gobierno aprovecha, igual que el bajo nivel de endeudamiento externo que recibió en 2015. Allí Macrì anunció una ley de reforma laboral, instó a ceder algo para derrotar la pobreza y denunció como un obstáculo para la creación de empleo los juicios laborales, que consideró obra de una mafia. Un año antes, en octubre de 2016, ante el Consejo Interamericano de Comercio y Producción propuso “una agenda superadora. Llámenle productividad, competitividad, o romperse el traste". Cuando habla el presidente no hace falta explicar al traste de quiénes se refiere.
Paolo Rocca, amo y señor de la transnacional italiana Techint, con sedes centrales en Milán y Luxemburgo, abogó en el Foro de Inversiones y Negocios de 2016 por la reducción de salarios como condición para que los empresarios inviertan y en el coloquio de IDEA de 2017 a favor de la tercerización como herramienta para reducirlos. También llamó mafiosa a la organización sindical.
En abril Macrì acompañó a Rocca a inaugurar una nueva planta de tubos sin costura de Techint, que con una inversión de 2.000 millones de dólares generará 1.200 puestos de trabajo. Pero no aquí, sino en Houston, Texas. America first. La tercerización por la que Techint aboga en la Argentina fue incluida por Macrì en el proyecto de ley de precarización laboral enviado en noviembre al Congreso. La CGT insistió en que la cláusula de tercerización fuera retirada, de modo que el trabajador pudiera recurrir también contra el empleador principal, que contrata a la empresa tercerizada. El ministro de trabajo Jorge Triacca (h) dejó saber que aquellos puntos que no pudieran incluir en la ley serían reintroducidos en las negociaciones sectoriales. Hasta ahora el proyecto no avanzó por la fuerte resistencia social y el gobierno anuncia que lo postergará hasta el año próximo, para no demorar también el golpe a los jubilados y a las provincias.
Javier Madanes Quintanilla, presidente de ALUAR/FATE le dijo a La Nación durante la crisis de fin de siglo que en la Argentina “las condiciones de negocios no son las más favorables del mundo. Es un país caro en términos de precios relativos. Es mucho más sencillo invertir en lugares como Brasil por un montón de razones. Cuando uno va a poner plata en la Argentina tiene que afilarle la punta al lápiz porque amortizar la inversión inicial es muy difícil y se pierde competitividad”. Ahora atribuye los obstáculos para la competitividad al elevado ausentismo y los ritmos de trabajo. En el segundo encuentro de “Negocios con el Mundo”, organizado por el diario La Nación en el Malba, Madanes Quintanilla sentenció que el sistema productivo es "altamente ineficiente por temas gremiales”
Alfredo Coto defendió la reforma laboral propuesta por Macrì en una entrevista concedida al diario La Nación, pero reclamó mayor celeridad y profundidad: Tiene que ser una reforma laboral con inteligencia. Porque cuando hablás y explicás todo esto, hay que ser inteligente; hay una manera de trabajar y se puede girar en 180 grados. Me aplican la palabra gradualismo y ese gradualismo puede ser negativo. Ponele un poco menos de gradualismo para que vengan inversiones de afuera- dijo el supermercadista y ahora desarrollador inmobiliario de un condominio en Miami, una suntuosa torre de 66 pisos con casi 400 departamentos.  
También fustigó lo que el gobierno y los grandes patrones coinciden en denominar la industria del juicio, que es la defensa de los derechos conculcados a los trabajadores por las leyes o su forma de aplicación. 
Le hace mucho daño a la Argentina. Existe una cantidad de leyes de un proteccionismo mal hecho, que llevan a muchas pymes a la quiebra- rezonga Coto.
En febrero de 2016, cuando Macrì inauguró un nuevo local de la cadena, el presidente, que es muy abrazón, quiso atraer hacia sí a un nieto de seis años de Coto, que se resistió como un gato, hasta que lo rescató la abuela Gloria. El presidente tuvo que conformarse con un nene de 11, que la abuela le ofreció para minimizar el desaire.
Alejandro Bulgheroni es el presidente de Bridas, la mayor petrolera del país, asociada en distintos emprendimientos con British Petroleum y CNOOC, de la República Popular China. Su yacimiento Cerro Dragón, en la provincia de Chubut, es el más importante en producción del país. Los Bulgheroni figuran en todas las mediciones entre los hombres más ricos del país y entre los 324 más ricos del mundo.
El hermano de Alejandro, Carlos Bulgheroni, fue el operador político de la familia hasta su muerte el año pasado. Autodefinió a los empresarios como cortesanos del poder. Su cortejo a Carlos Menem (un crédito de 144.00 dólares sin avales, comisiones ni garantías, concedido por el banco de los Bulgheroni al cuñado Alfredo Carim Yoma; el acompañamiento al hijo y la esposa de Menem a Estados Unidos cuando Carlitos se quebró una pierna al estrellarse con la moto) palidecen frente a la negociación con los taliban en el desierto de Afgganistan para que permitieran el paso de un gasoducto desde Turkmenistán hasta Pakistán.
Marcos Bulgheroni, hijo de Carlos, quedó a cargo de Pan American Energy. Economista graduado en Columbia y Yale, Marcos está casado con la periodista italiana Nunzia Locatelli, autora de un documental apologético del Papa Francisco, el adalid de la pobreza. Tío y sobrino comparten el propósito de Macrì de reducir los costos laborales. Marcos fue uno de los firmantes del llamado compromiso por el empleo e intervino en la negociación con los sindicalistas petroleros, Guillermo Pereyra, que convalidó suspensiones rotativas, reducción de horas trabajadas y de salarios en Neuquén, y con Jorge Ávila, en Chubut, donde los empleados de la compañía resignaron el cobro de las horas que pasan en viaje desde sus casas hasta el yacimiento; aceptaron contratos de trabajo a plazos determinados con posibilidad de suspensión o cancelación; la multifuncionalidad en equipos de torre y en operaciones y mantenimiento sin modificar la categoría del personal; un diagrama de de dos días de trabajo por uno de descanso no remunerado, y para el personal en equipos de dotación ininterrumpida, jornadas de 8 horas durante seis días corridos, con 48 horas no pagas de descanso. En palabras de Alejandro, “dar mayor cantidad de trabajo, pero más competitivo”, ya que en 2014, “cuando la gente se quedó sin trabajo, comenzó a mejorar la productividad”. Es decir, despidos y suspensiones para disciplinar al resto y bajar costos. Según el tío, los principales items de lo que llama el costo argentino son “la mano de obra, la productividad de la mano de obra, los caños y muchas cosas importadas”. Pero los últimos rubros son inflexibles a la baja. En esa ofensiva contra salarios y beneficios obreros, Bulgheroni fue acompañado por Tecpetrol, la petrolera de los Rocca, cuya posición es singular. Como proveedor de tubos para gasoductos, Techint reclama que el precio del gas sea alto por lo menos durante cinco años para atraer inversores hacia el shale de Vaca Muerta. Pero como la producción de esos tubos es intensiva en gas, también desea que la mitad del precio que pagan las industrias (y de paso el agro) sea subsidiada, y así al mismo tiempo bajar costos y robustecer mercado.
Su relación con el presidente nunca fue fácil, desde que Techint vendía cara la chapa que Macrì quería comprar barata para estampar los autos de Sevel. Como exportador, Rocca siempre reclama en privado, pero niega en público, una devaluación.
Los Bulgheroni son una familia más armónica que los Madanes, en la que desde hace décadas, Javier vive en guerra judicial con sus primos Mónica y Miguel, que continúa la tensa relación entre los padres de todos ellos, Adolfo, que no quería socios políticos, y Manuel, que en la creación de Aluar incorporó a José Gelbard, influyente durante el gobierno de Alejandro Lanusse y ministro de su sucesor, Juan D. Perón.
Todos ellos (Rocca, Coto, Bulgheroni, Madanes), tienen algo en común: abrieron cuentas y formaron empresas en diversas guaridas fiscales donde sus ganancias quedaron a salvo de la mirada del fisco argentino y en 2016/17 se acogieron al blanqueo de capitales convocado por el gobierno del presidente Maurizio Macrì, del que también participó su hermano menor Gianfranco, su hermano de la vida Nicky Caputo, el presunto comprador de la constuctora familiar IECSA, Marcelo Midlin, y la madre y dos hermanas de Juliana Awada, suegra y cuñadas del presidente. Cuando publiqué la información sobre Gianfranco, Nicky y Mindlin, en el diario Página/12, donde trabajé durante 30 años, Macrì confesó su deseo de embarcarme en un cohete a la luna, encantadora idea que inspiró este nuevo medio de periodismo de datos. No hay bien que por mal no venga.
Gianfranco Macrì y su esposa, Eliana Badessich - Buenos Aires Golf Club

Buenos muchachos

Estxs son algunxs de lxs residentes en la Argentina que en vez de invertir sus ganancias en el país donde las obtuvieron, prefirieron sustraerlas del circuito económico local, de modo de crear riqueza y empleo en otros lugares del mundo. Para ello recurrieron a sociedades offshore y a la sección banca privada de los grandes bancos internacionales, que hoy ejercen el gobierno en la Argentina. La ley de blanqueo dispuso liberarlos de “toda acción civil y por delitos de la ley penal tributaria, penal cambiaria, aduanera e infracciones administrativas que pudieran corresponder por el incumplimiento de las obligaciones vinculadas o que tuvieran origen en los bienes y tenencias que se declaren voluntaria y excepcionalmente y en las rentas que éstos hubieran generado. Esto implica una amnistía que extingue la acción penal prevista en el inciso 2 del artículo 59 del Código Penal.
Nunzia Locatelli y Marcos Bulgheroni. - Asociación Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes
Alfredo Coto blanqueó nada menos que 7.000 millones de pesos cuando sus ventas proyectadas para este año son de 60.000 millones. Es uno de los mayores beneficiarios de la amnistía. Mientras, prosiguen las actuaciones contra él y su hijo Germán Alfredo por el hallazgo en agosto del año pasado de un arsenal en un supermercado de Caballito: 27 armas de fuego, 227 granadas, 41 proyectiles de gases lacrimógenos, 2 de lanzamiento, 3886 municiones, 14 chalecos antibala, 22 cascos tácticos, 9 escudos antitumulto, un revolver sin declarar ante la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMAC), tres armas de fuego registradas a nombres de otros usuarios, un revolver inscripto a nombre de Alfredo Coto con su número de serie adulterado, ocho escopetas que tenían pedido de captura, dos lanza-gases con sus números de serie borrados y una ametralladora con un silenciador registrada a nombre de Germán Alfredo Coto. El gobierno mantuvo la noticia en secreto durante casi un año, hasta que fue revelada por el periodista Juan Amorín.
Marcela Rocca, prima de Paolo y encargada de tareas de beneficencia, se destaca en la nómina de quienes se acogieron al blanqueo de capitales, nada menos que con 6900 millones de pesos. Los gerentes están varios escalones por debajo de los accionistas.
Daniel Agustín Novegil, quien como presidente de Ternium se encarga de los aceros planos que produce Techint para el mercado interno, blanqueó 557 millones de pesos.
Javier Madanes Quintanilla y Miguel Madanes, los señores del neumático y el aluminio, pasaron por ventanilla para blanquear 1279 millones de pesos (867 el primero, 412 el segundo). En 2016/17, FATE/Aluar tuvo una utilidad de 1950 millones de pesos.
María Bulgheroni de Luque, hermana de Alejandro y tía de Marcos Bulgheroni blanqueó 185 millones de pesos, suma que sugiere que no es una pieza clave en los negocios familiares.
Marcelo Mindlin blanqueó bienes por 770 millones de pesos, equivalentes entonces a 44 millones de dólares, una suma homóloga a la que trascendió que habría pagado por la constructora de los Macrì: entre 40 y 50 millones. El supuesto vendedor fue el primo presidencial Angelo Testaferra.
Gianfranco Macrì blanqueó 622 millones de pesos de 2016. Gianfranco integra los directorios de varias empresas familiares, en las que fue siempre un personaje secundario, aún después de que el primogénito Maurizio relegara su rol empresarial por los negocios de la política. Que Gianfranco haya blanqueado cinco veces más de lo que declaró a la AFIP su hermano mayor, pone en evidencia que el presidente sigue escondiendo una parte significativa de su fortuna, o que parte del dinero que declaró Gianfranco no es de verdad suyo.
Nicky Caputo, a quien Macrì describe como hermano de la vida, socio en la primera empresa que inició aparte del holding familiar (Mirgor, fabricante de aire acondicionado para automotores), testigo de su última boda y asesor de facto de la presidencia, blanqueó 465 millones de pesos de 2016. La fortuna de Caputo creció como contratista de obras públicas (de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires durante el gobierno de Macrì y de la Nación desde que asumió la presidencia). Lo hizo con otra empresa que no lleva su nombre, para simular que se cumple la promesa de ambos de que no volvería a contratar con el Estado. La aliada revoltosa Elisa Carrió exigió excluir a los contratistas del blanqueo, pero una vez que no lo logró, cambió de pantalla y se dedicó a perseguir a personas sin poder.
Alejandro Jaime Peña Braun, primo segundo del jefe de gabinete Marcos Peña, blanqueó 109 millones de pesos.
Manuel Lucio Torino Ortíz, blanqueó 353 millones de pesos. Torino está casado con una hermana del secretario Legal y Técnico de la presidencia, Pablo Clusellas Zorraquín, una pieza fundamental del universo macrista. Compañero de Macrì desde la primaria, abogado y directivo de SOCMA, no sólo es el último filtro antes de la firma presidencial. También fue quien organizó el fideicomiso opaco, a cuyo frente quedó José María Fernández Ferrari, el socio del escribano general del gobierno, Carlos D’Alessio, quien renunció a ese cargo para ocultar el conflicto de intereses. Clusellas Zorraquín es revisor de cuentas del Buenos Aires Golf Club, que preside Gianfranco Macrì. El Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Salta, denunció hace cinco años que Braun Peñá y Clusellas, como directivos de Finca Cuchuy SA, Salta Cotton SA, Latin Bio SA, y Sideco Americana SA, presionaban a las comunidades indígenas del Cuchuy para que les permitieran seguir realizando desmontes prohibidos por la ley de bosques nativos, a cambio de cederles unas parcelas. En 1997 Braun Peña compró la finca El Yuto para la familia Macrì. A 200 km de la capital salteña, Yuto es un departamento de la vecina provincia de Jujuy, pero en lunfardo significa desleal, falso. En la misma zona compraron tierras Gianfranco y Nicky.
Esto da una buena idea del rol que desempeñan en el subibaja salarial los ingresos de los trabajadores y los de los patrones y la incidenciaque tienen en relación con la productividad. Mientras unos incentivan el consumo y el crecimiento de la economía, los otros fugan sus ganancias y crean trabajo en otros lugares del mundo. El blanqueo de Macrì no fue concebido para incentivar la inversión sino para sacar de la ilegalidad a familiares, socios, testaferros y amigos: no los obligó a repatriar sus activos, sólo a declararlos ya pagar una multa, inferior a la tasa del impuesto a las ganancias que evadieron. Los bienes declarados por 475.000 contribuyentes ascendieron a 116.800 millones de dólares, con una recaudación adicional de 9.500 millones de dólares, pero el 80 por ciento de esos activos quedaron fuera del país.

La fuga de 2001, en millones de dólares de 2016

Fuente: Cámara de Diputados de la Nación, comisión investigadora de la fuga de divisas. *Incluye las divisas fugadas en 2001 por Jorge Blanco Villegas, IECSA, Sideco Americana, Socma, Yacilec, Correo Argentino y Supercemento.
Varios de ellos eran especialistas en la constitución de activos externos desde hace mucho tiempo. La Comisión Investigadora que presidió el diputado Eduardo Di Cola, quien contó con el asesoramiento técnico del area de Economía y Tecnología de FLACSO, registró en los meses previos a la hecatombe de 2011 los dólares que retiraron algunos de los futuros blanqueadores.