martes, 12 de octubre de 2021

V Jornadas de Comunicación Digital - Panel 5

Abrazo, retorno.

sábado, 1 de febrero de 2020

PUNTA INDIO, PCIA. DE BS. AIRES, HERMOSO, MATE, SOL, EL RIO...



Por el camino compramos un Melon (devorado bajo los arboles)  y una Sandia.



 Hay mesas, fogones, arboles (sombra), baños, limpieza, ambiente familiar, gente de la zona,
pesca.



Compramos un Quesito (300$ el Kg.), un dulce de Tomate, ambos,
altamente recomendables. Para comer, comprar Pan,  agua caliente, etc.







viernes, 31 de enero de 2020

32 FEMICIDIOS CONFIRMADOS AL 30 DE ENERO (en los diarios no hablaban de ti...)

32 #femicidios confirmados al 30 de enero.

 Florencia Melo se encarga de hacer éste trabajo puntilloso
 para visibilizar y tener memoria feminista.

1. Graciela (54), apuñalada, Melchor Romero,
 La Plata. Bs, As. 01/01/2020.

2. Alma (5), apuñalada, degollada, descuartizada, Melchor Romero,
 La Plata. Bs, As. 01/01/2020

3. Inés Adriana (56), asesinada a golpes, Villa Devoto,
 CABA, 01/01/2020

4. Sabrina Vanesa (35), apuñalada, degollada, Ituzaingó, Bs, As. 03/01/2020

5. Valentina (19), asesinada a golpes, Olavarría, Bs. As. 04/01/2020

6. NN (93), asesinada a golpes, asfixiada, barrio Saavedra, CABA, 04/01/2020

7. Natasha (24), asfixiada junto a sus hijitos (6 y 9), Caleta Olivia,
 Santa Cruz, 05/01/2020, quemada

8. Karin (6), asfixiada, quemada junto a su mamá y su hermanito (9),
 Caleta Olivia, Santa Cruz, 05/01/2020

9. Analía (26), baleada, arrojada de un auto en movimiento, 
Joaquín V. González, Salta, 05/012020

10. Florencia (27), quemada viva, agonizó 10 días, Villa Constitución,
 Santa Fe, 08/01/2020

11. Luciana Beatriz (24), apuñalada, degollada, barrio San Cayetano, 
Tucumán, 09/01/2020

12. NN (16 meses), abusada, Libertador General San Martín, 
Jujuy, 09/01/2020

13. María (25), baleada, Monte Caseros, Corrientes, 12/01/2020

14. NN (11 meses), desnutrida, abandonada, narcotizada, Santo Tomé, 
Santa Fe, 13/01/2020

15. Paola del Milagro (35), asesinada a golpes, barrio Puerto Argentino,
Salta, 17/01/2020

16. Gabriela (33), quemada viva en un auto, Alejandra,
Santa Fe, 18/01/2020

17. Daniela (41), Santa Fe, 18/01/2020

18. Celia Edelma (81), asesinada a golpes, Azul, Bs, As. 18/01/2020

19. Valeria (¿?), quemada viva, Tandil, Bs, As. 18/01/2020

20. Micaela (21), estrangulada, Gregorio de Laferrere, Bs, As. XX/01/2020

21. Claudia (43), baleada, La Falda, Córdoba, 19/01/2020

22. Camila Fernanda (37), baleada, General Campos, La Pampa, 19/01/2020

23. Silvia Alba (32), asesinada a mazazos, barrio Victoria, Tucumán, 19/01/2020

24. Marisa Alejandra (44), baleada, Villa Gobernador Gálvez, Santa Fe, 24/01/2020

25. Milagros Ayelén (15), asesinada a golpes, Apóstoles, Misiones, 25/01/2020

26. C.R.L. (26), Barranqueras, Chaco, 25/01/2020

27. Mariela (40), asesinada de 7 puñaladas, San Pedro, Jujuy, 26/01/2020

28. Alejandra Micaela Soledad (28), caída desde un octavo piso, 
Villa Tesei, Bs, As. 26/01/2020

29. NN (30), paraje Aquihuecó, Neuquén, 27/01/2020

30. Noelia Fabiana (42), baleada en plena calle, Humboldt, Santa Fe, 27/01/2020

31. Rosa Antonia (55), descuartizada, Villa Astolfi, Bs, As. 27/01/2020

32. Milagros Luján (22), baleada, Ezeiza, Bs, As. 27/01/2020

Sumo como femicidios dos suicidios de sobrevivientes de violaciones que no
encontraron respuestas en la justicia.

- Sathya Aldana I(19), sobreviviente de violaciones/abusos impunes,
 barrio Villa Urquiza, Córdoba, 19/01/2020

- Rocío Stefanía (26), sobreviviente de violación impune, Río Gallegos,
Santa Cruz, 26/01/2020

Y al menos cuatro (4) casos más en investigación.

GENOCIDIO WICHI... HACE CINCO SIGLOS Y MEDIO QUE NO SE DETIENE. -- II. -- LAS MUERTES, UNA POR UNA.

Uno. Fue el 7 de enero. No le reconocieron la desnutrición.
 Tenía un año y dos meses. Era de la comunidad wichí de La Mora,
 departamento de San Martín. Pegadito a Tartagal.
Dos. Tenía dos años. Murió el 11 de enero en su casita. Era de Misión
 El Quebrachal. Tenía, dicen, bajo peso.
Tres. El mismo día en Santa Victoria Este. Tenía dos años y era de la
 comunidad de Rancho El Ñato. Deshidratación por vómitos y diarrea,
 decía el informe. Insuficiencia orgánica.
Cuatro. El 17 de enero. La nenita tenía dos años y 8 meses. Murió tras ser
 trasladada de Morillo (en Rivadavia Banda Norte) al hospital de Orán. Tenía
 diarrea. Culparon a los padres.
Cinco. Fue el 21 de enero en el Hospital Juan Domingo Perón de Tartagal. 
Era de la comunidad Las Vertientes, Santa Victoria Este. Lo trasladaron en 
un vuelo sanitario. Culparon a los padres.
Seis. Tenía desnutrición crónica. Lo llevaron a Morillo, desde la comunidad
 El Tráfico. Lo derivaron al Hospital de Orán y murió en la ambulancia, que se
 detuvo por fallas mecánicas.
Siete. Murió la mamá en el parto. Y, dice Modesto Rojas, cacique wichí, el bebé
también. Ella era de la Misión Santa María y tuvo su parto número doce en su
casita sin asistencia. Intentaron trasladarla al hospital pero murió en el camino.

Mientras tanto los doctores Carlos Trotta, (ex presidente de Médicos
 Sin Fronteras para América Latina), Medardo Avila Vazquez, (Red de Médicos
 de Pueblos Fumigados), y Emilio Iosa (ex Presidente de Fundación Deuda Interna)
 elevaron formalmente el pedido de una misión humanitaria que se instale en 
el NEA ante el horror sanitario que están viviendo los pueblos originarios
 sobrevivientes en el norte más profundo. “La situación sanitaria es gravísima,
el hambre y el estrés del despojo para un pueblo tan manso es terriblemente
 traumatizante, la desnutrición es generalizada, y niños con marasmo y 
kwashiorkor (enfermedades derivadas de la desnutrición) al estilo africano se 
detecta en casi todas las comunidades, la tuberculosis y el chagas tiene índices
de incidencia altísimos, la mortalidad materna se sospecha que es muy elevada
también”, dice el documento.

La respuesta del estado nacional y provincial ha sido totalmente insuficiente
 para ayudar a los pueblos nativos despojados de sus bosques. Incluso el gobierno
 de Urtubey siguió autorizando desmontes a favor de grandes grupos sojeros en
 el lugar y sus equipos de salud en el terreno son muy escasos y no cuentan con 
recursos suficientes ni capacidad para enfrentar la crisis humanitaria”.
 Los médicos Medardo Avila, Carlos Trotta y Emilio Iosa están convencidos de
 que “la única posibilidad es que una organización humanitaria honesta, eficiente
 e imparcial como MSF se instale en la zona y desarrolle acciones de
 contencLa muertión sanitaria y de infraestructura básica, hasta que los 
argentinos podamos reconocer y dar una respuesta al problema que nuestro 
sistema productivo está generando a esta población que se estima entre las
distintas etnias de casi 100.000 personas”.
Un sistema permanente que transcurre a través de los gobiernos, vena por la
 que circula el poder real. El que determina quiénes serán parte del mundo
 que viene y quiénes tendrán que quedar inexorablemente en el camino.
La condena ancestral es para aquellos que se hermanaron con la naturaleza
 para comérsela y bebérsela, para volver a ella como abono y espirituarse como
mariposas en el cielo de los algarrobos. 
Un genocidio que hace cinco siglos y medio que no se detiene.

EL LENTO GENOCIDIO WICHI... -- I


Aqui, Pelota de Trapo. Agencia de Noticias.


Por Silvana Melo
(APe).- Son siete los niños wichí que no llegaron a vivir dos años y que se
 murieron de hambre y de sed en este enero. El agronegocio desmontó, en los
 últimos diez años, 1.200.000 hectáreas. Y desalojó a cien mil mujeres, hombres
 y niños que vivían, comían y se curaban bajo su techo frondoso. La frontera 
agropecuaria se empuja y se corre e irrumpen la soja y la transgénesis donde
 estaba el monte. Un pueblo entero entre los árboles queda desnudo e inerme. 
Y se va muriendo, poco a poco. Con decenas de niños en la frontera de la vida y
 de la muerte. Ante la dimensión de la catástrofe, los médicos Medardo Avila
 (lo adelantó en esta Agencia), Carlos Trotta y Emilio Iosa elevaron el pedido a
Médicos Sin Fronteras para instalar una misión humanitaria en un territorio donde 
la presencia del estado elige a quiénes abandona.
Dice el cacique Modesto Rojas que los muertos son nueve. Seguro que tiene
 razón. Nadie habla con ellos. Dicen las autoridades que hay otros siete muy graves.
 Dice el cacique Modesto Rojas que son más de veinte los niños que tienen la vida 
colgando de un hilito, como una llama que se sopla y se va. Y seguro que tiene razón.
Nadie habla con los caciques. “Vino Arroyo y no quiso hablar con nosotros”, dice. 
Apenas habían muerto tres cuando el Ministro de Desarrollo Social pasó por Salta
 y, de la mano del Gobernador, paseó por donde lo llevaron. Lejos de lo terrible.
 Con las tarjetas alimentarias como panacea. Para un pueblo en extinción, puesto 
a morirse lo antes posible para usarles la escasa tierra en la que todavía dejan 
caer sus huesos por las noches.

Dice el médico Rodolfo Franco, desde las comunidades Misión Chaqueña y Carboncito, a APe: “en mi comunidad no ha muerto ninguno, las dos pertenecen a Embarcación, departamento San Martín. Son Hollywood mis comunidades porque todavía tienen monte para poder enfrentar el hambre. Las del norte son castastróficas”.

En 2009 el diario Crítica publicaba una investigación sobre los vínculos
 de la familia y de los funcionarios del entonces gobernador de Salta , 
Juan Manuel Urtubey, con las empresas del desmonte en esa provincia. 
Urtubey gobernó 12 años. Y la semana pasada se fue a vivir a España.

“Vengo advirtiéndolo desde hace años. He avisado al hospital que hay mucha 
desnutrición. Pero es un plan premeditado: se trata de sacarles la tierra y para
 eso primero los tienen que matar; es feo matarlos a balazos. Entonces lo hacen 
con hambre, con mala educación, con mala salud”. La Organización Mundial de la
Salud, dice Franco a esta Agencia, “sostiene que es necesario un médico cada 
600 personas. Yo atiendo dos pueblos con 4000 y 2000. A veces mandan algún
refuerzo esporádicamente, pero vienen apurados y se van apurados. Yo estoy 
atendiendo sin parar y los dos ganamos lo mismo obviamente. Los sueldos
 están muy relegados”.
Dice Octorina Zamora, líder wichi. “¿Tengo la culpa de morirme de hambre
cuando me sacaron mi hábitat, me sacaron el monte? En Salta que no haya casi
 algarrobos, que es alimento principal. Cuando yo era chica no había chicos
 desnutridos. Entonces ¿qué culpa? Donde había algarrobos no hay nada”.
 Le habían dicho que el problema era cultural. Que los wichí se llevaban los
 enfermos y los escondían en el monte. ¿Qué monte?.
Mientras los ex gobernadores se marchan a Europa y los ex presidentes presiden
 fundaciones del fútbol mundial, desde hace diez años los niños muertos se pueden
 contar de a racimos, como decía Alberto Morlachetti. Y anotarlos en las listas de
 los crímenes sociales más crueles, con culpables concretos, con nombres, 
rostros e historias.

De enero a junio de 2011 murieron
 trece niños en Embarcación, Pichanal y 
Tartagal. De desnutrición y de
enfermedades parientes del hambre
en la Salta que Urtubey había
 heredado de Juan Carlos Romero.
 En 2016 se fue un niño por mes 
en el norte terrible, en la Salta y el 
Chaco que comparten el desmonte y 
el desprecio. El último en Rivadavia,
 una de las parcelas más castigadas 
de la provincia de los urtubeyes que
 partieron buscando nuevos horizontes. 
El verano de 2017 se devoró a 21 niños 
 en Santa Victoria Este, ahí donde la
 Salta se acaba, como cayéndose en 
Paraguay. Doce bebés en ese verano

 brutal de Santa Victoria Este nacieron
 muertos porque sus madres languidecían de hambre y de sed. Cercadas por el 
abandono y la desidia.
2020 amanece con otro racimo de niños que se mueren. Mientras el ex gobernador 
se va y el ex presidente asume en la Fundación FIFA. Ambos responsables de abrir
 las puertas al exterminio. Ambos responsables, al menos, de no evitarlo.
Mientras se apunta el pánico hacia el coronavirus de la China los niños se mueren
 de hambre y de sed en el verano feroz sin árboles ni agua del chaco salteño
 desmontado, desguazado y expoliado.
“Salieron a prohibir la palabra desnutrición al principio, pero no se pudo
 –sostiene Rodolfo Franco a APe-. Siempre la restringen en los certificados de 
defunción, no hay que poner síndrome febril, hay que poner otra causa” pero 
“yo tengo 69 años y 43 de médico y hablo de desnutrición, deshidratación,
 porque al no poder tener agua para sembrar, cosechar y regar plantas, no pueden
 hacer nada. La tierra es muy fértil, pero sin agua no hay nada”. Para el médico 
“forma parte del plan de genocidio. Las balas son caras. Hay que matarlos con
 cuchillos, como decía un general de la campaña del desierto”.
Modesto Rojas, cacique, habla de “una mujer que murió en Santa María por
 dar a luz. Fallecieron ella y el bebé”. Para el conteo oficial ya serían siete los
niños muertos. Para el de Modesto, casi una decena.
Santa Victoria Este tiene un secretario de relaciones Institucionales de origen 
diaguita calchaquí, Antonio César Villa. El intendente es wichí. "Lo que más se 
dificulta es el acceso al agua. En este momento tenemos una sequía que está 
devastando la región, se nos están muriendo todos los animales que ni siquiera
 se pueden comer porque muchos de ellos están enfermos", dice Villa. Mientras 
tanto el Pilcomayo acecha. “Llega cada vez más caudaloso y en cualquier momento 
comienza a desbordar en medio de esta sequía”. Es que el río, que baja por los
 cerros de Bolivia y serpentea por la frontera con Argentina y el sur de Paraguay 
está tapado en algunos sectores “por el lodo acumulado por inundaciones 
anteriores; año tras año bajan aludes y se producen inundaciones cada vez
 más frecuentes, debido al desmonte”, relata Villa con ojos de quien
 lo vio de cerca.

jueves, 30 de enero de 2020

:UN EXTERMINIO PLANIFICADO: la carta del médico de una comunidad wichi.



“ES UN EXTERMINIO PLANIFICADO”
*Por Rodolfo Franco, médico de la comunidad wichí de la Misión Chaqueña, Salta.
En lo que va de este año hemos sabido de seis niños wichíes fallecidos por desnutrición.
 Para que tomen noción de cual es la situación y el nivel de abandono, entre Misión
 Chaqueña y Misión Carboncito, a 50 kilómetros de Embarcación suman 6000 habitantes 
y yo soy el único médico. Eso es diez veces peor de lo que la Organización Mundial
 de la Salud recomienda: un doctor cada 600 personas. Los cuatro años de Mauricio Macri
 fueron muy duros para el interior de Salta, sobre todo en aquellos lugares donde han
 desmontado y siquiera está la posibilidad de cazar algún animal o recoger frutos.
 El gobierno de Urtubey hizo un esfuerzo enorme para que no se visibilice tanto sufrimiento.
Hay un plan sistemático de exterminio planificado para que los indígenas desalojen
 las tierras que son suyas hace 5000 años. Saben que se quedarán para siempre a
 pesar de que los terratenientes de Salta intentan echarlos para poner soja. Como no
 lo pueden hacer con balas porque queda muy feo, impiden que se eduquen, que tengan
medios para sobrevivir y mejorar en esta sociedad; niegan la comida y el agua, derechos
 fundamentales. Es muy difícil vivir acá; las comunidades wichíes se la bancan porque
 adoran profundamente sus tierras, son sus raíces, pero muchos no aguantan y se van
 hacia las ciudades a vivir a los barrios más empobrecidos.
Lautaro, de un año y ocho meses, era de Tráfico y falleció en la ambulancia que se 
rompió cuando lo trasladaban a Embarcación. Estoy desolado, me parece de terror.
 Él había estado internado; pero muchas veces les dan el alta muy rápido. Priorizan
 internaciones cortitas: cuando mejoran un poco, los mandan a la casa con indicaciones 
que los padres no pueden cumplir en muchas ocasiones. Te recetan determinada 
cantidad de agua por día, pero quizá no tenemos acceso en toda la semana.
La barrera idiomática es muy compleja porque hay quienes no hablan bien español y
 algunos profesionales no les tienen paciencia, pero tampoco tienen empatía: las
 comunidades necesitan una actitud positiva del sistema de salud porque nos tienen
 miedo, ya que desde hace muchísimos años los blancos los persiguen a los tiros y
crecieron escuchando esas historias además de sufrirlo día a día.
El mismo gobierno que no me aumenta el sueldo hace casi dos años, nos controla
los diagnósticos que escribimos en las atenciones: no podemos poner “desnutrición".
 El año pasado teníamos 10 niñas y niños con bajo peso y 40 con riesgo en Misión
 Chaqueña. Logramos que aumentaran el peso cuando empezamos a hacer ollas 
populares los sábados y con un merendero que levantamos con mi esposa, que es wichí. 
Hoy bajamos a la mitad esas cifras gracias a los esfuerzos particulares; al gobierno
 y al hospital pareciera no importarle. Los responsables son los finqueros, los oligarcas
 que se turnan en el poder y responden a los mismos intereses; quieren mantener
 esas lógicas para hacer negocios con las tierras de los pueblos originarios.
Aplican todas las violencias que existen, es un genocidio sofisticado: hacen lo posible
 para que mueran por “causas naturales” como no tener agua y comida. Grito
 aunque sé que puede traerme problemas, pero ellos me pagan por mi trabajo
de médico, no por mi ideología. Lo que pienso y siento es mío, no me lo pueden 
comprar.