domingo, 11 de diciembre de 2016

EL SECTOR TEXTIL, ENTRE SUSPENSIONES Y DESPIDOS POR LA APERTURA DEL MERCADO La silenciosa extinción de una industria Una recorrida por el polo textil de San Martín revela el silencio de las fábricas, los telares parados, los despidos, las “vacaciones” obligadas, el dumping de importados. Una agonía que todavía no estalló.

Esta semana despidió a cinco trabajadores. Les pagó un 150 por ciento de indemnización para que firmaran los telegramas de renuncia. Y dice que le sigue sobrando gente.
Hasta el año pasado, cuenta el dueño de la textil, su fábrica trabajaba en tres turnos, con el triple de empleados de los que hoy quedan y doce telares en producción. Ahora, en esta calurosa tarde, los doce están parados. Al interior de la planta -dos grandes galpones con techos de chapa de medio punto- sólo entra el ruido de la calle. Entre las máquinas inactivas solamente se ve a  un operario, barriendo. Da la impresión de que nunca hizo otra cosa que pasar la escoba. El piso está sin una hilacha, limpísimo, reluciente. Ni la marca de una pisada.
La apertura indiscriminada de las importaciones, la reducción del mercado interno y el alza de las tarifas del agua, luz y electricidad fueron golpes, uno tras otro, que dejaron tambaleante, grogui, a esta fábrica de telas ubicada a pocas cuadras de la General Paz, en el partido de San Martín.
El viaje al distrito responde a una razón. Acá está el polo textil de mayor desarrollo del conurbano bonaerense. San Martín tiene 252 industrias del ramo, más que La Matanza, la segunda en el ranking en cantidad, y que Quilmes, el otro gran centro de producción del gran Buenos Aires.
Lo que está ocurriendo en esta planta –como en muchas otras de las del municipio– da una idea de cómo está siendo afectada la industria textil del país. Las estadísticas de empleo advierten que el sector es uno de los que más puestos de trabajo perdió, superado sólo por la construcción y la industria metalúrgica. De acuerdo al CEPA,  los textiles ya tienen casi quince mil trabajadores afectados por despidos o suspensiones.
Todo un número, y la pregunta es: ¿dónde están las señales? Porque desde afuera, en la calle, todo parece igual que siempre.

Goteo

La primera fábrica textil está en medio de una zona industrial, en unas manzanas de galpones y depósitos entre los que creció, ya hace unos cuantos años, una pequeña villa. El auto llega sin encontrar una calle cortada. Ni  hay pintadas en las paredes.
Tampoco es frecuente, para nada, que un empresario acepte dar una nota en la va a tener que contar que despidió gente. Sin embargo, el dueño de la textil recibe a PáginaI12 y pide solamente que no se identifique su marca. Una vez que empieza a hablar, no para. Se lo ve acelerado y a la vez impotente.
Tiene una fábrica de telas (hace toallas y tapizados). Con producción plena, como hasta el verano pasado, daba trabajo a treinta personas de manera directa y a más del doble de manera indirecta, en el resto del proceso, porque la producción textil está segmentada. Poniendo el caso de una toalla: la fábrica recibe el hilo de Corrientes y en sus instalaciones lo convierten en tela, luego encarga a una tintorería industrial el lavado y teñido o estampado. Para tener el producto terminado falta todavía el taller de confección. En este camino, se suman unos 60 o 70 puestos de trabajo indirectos.
¿Por qué hoy no producen? El consultado apunta contra la importación. Fabricar un metro de tela, sostiene, le cuesta un dólar. Mandarla a terminar –el proceso de lavado y teñido– suma otro dólar más. “Pero están importado tela de China a un dólar el metro, como costo final. Por supuesto con dumping. Y no digamos cuánto pueden cobrar los que trabajan en esas fábricas”. Con este esquema no hay modo de que su actividad sea rentable.
A lo largo del año, mientras pensaba cómo rediseñar la producción –aunque hoy dice que no ve una salida– fue achicando el personal.
–Esta semana despedí a cinco y me sigue sobrando gente. Les ofrezco el doble de indemnización y me dicen que no… Es gente que ya vio lo de Menem. Esto no es como en el noventa, no queda nadie con el sueño de comprarse un auto y hacerse remisero.
Agrega que en los primeros meses de esta crisis siguió produciendo para estoquearse. Fue una medida que esperaba transitoria, durante la que empezó por sacar a los empleados que habían cumplido la edad jubilatoria. Le siguieron los otros.
–Tristísimo. Me da mucha tristeza y me da vergüenza, también.

Respuestas

La sede de la Asociación Obrera Textil (AOT) está ubicada en el centro de San Martín, a pocas cuadras de la municipalidad. Esta seccional tiene un padrón de 3500 trabajadores. No son sólo de este partido, muchos de los trabajadores en la industria textil local llegan desde otros municipios del conurbano, por regla más pobres, como Moreno, José C. Paz y San Miguel.
Los datos del gremio indican que en el distrito hay cincuenta empresas que dieron vacaciones anticipadas, que se suman a cuatrocientas suspensiones y trescientos despidos. Tres fábricas cerraron definitivamente: Edolán, Broderie Suizo y Jardena S.A. Otras están en una situación de incertidumbre.
María Victoria Olalla, titular de la AOT San Martín, cuestiona al sector patronal. “La caída de la industria textil viene de la mano de los grandes empresarios. Los trabajadores no somos los importadores”, advierte.  “Los empresarios de la FITA (la cámara) se sacaron la foto para el pacto antidespidos y al día siguiente estaban echando gente. Nosotros tenemos el mayor padrón del país de la AOT, y en menos de seis meses se nos cayeron quinientos compañeros”.
¿Y el gremio qué hace? Olalla responde que ante el riesgo de cierre,  están limitados para tomar medidas. “No voy a llamar a un paro cuando están amenazando con bajar la cortina”. Sólo lograrían habilitar nuevas suspensiones sin pago.
El sindicato viene haciendo denuncias públicas y planteando el tema ante el gobierno. En octubre, ante las presiones que incluyen también a un sector del empresariado, por ejemplo el PyME, el  ministro de Producción Francisco Cabrera convocó a un encuentro en el que se suponía iba a anunciar medidas para el sector. Pero el evento se centró finalmente en una explicación detallada de las nuevas normas técnicas para poder importar.

Números

De la mano de las suspensiones y despidos viene el disciplinamiento. Los que quedan (vale la pena remarcar que en términos nacionales, apelando nuevamente a los datos del CEPA, hay once mil suspensiones contra tres mil despidos), aceptan condiciones de trabajo o de pago que los precarizan. Y ¿hay que recordar que la textil, en la Argentina, es una actividad sumamente precarizada, con sectores –como el de los costureros– ampliamente denunciados por el trabajo esclavo?
Entre los que entran al sindicato a hacer consultas o trámites está Alberto Salazar. Trabajador de una tintorería industrial, cuenta que le deben la mitad de la quincena y que ya despidieron a quince de sus compañeros, ocho de ellos en noviembre. Le echa la culpa al patrón. “Con el padre esto no pasaba”.
También en la primera de las fábricas visitadas, Juan Carlos –un tejedor– se queja con amargura. “Los números de los despidos no dicen la verdad”, indicó. “Mis compañeros agarraron retiros. Es cierto que les hacen una oferta generosa y les pagan casi el doble de un despido. Pero en la estadística, ellos no aparecen”.  
Es una crisis que avanza sin estallidos. Y en gran parte, esto se explica  porque todo el mundo está aguantando en estos términos. No hay cierres en cadena –al menos no todavía– sino la multiplicación de suspensiones, vacaciones anticipadas, despidos por goteo. Recursos con los que tratan de pasar el verano con la esperanza de un cambio de políticas. Porque a fin de cuentas, estamos en la Argentina: Martínez de Hoz, la hiperinflación de Raúl Alfonsín, el menemismo, el 2001 son hitos a los que todos los entrevistados mencionan en algún momento.

Partido al medio

La segunda fábrica, más metida al interior del distrito. Allí el dueño apunta contra la caída del consumo. Es fabricante de telas para camisas y otros tejidos planos. En su caso, los confeccionistas le mandan el hilo y retiran la tela terminada.
Su producción bajó un cincuenta por ciento con respecto a 2015, por lo que tiene a la mitad del personal suspendido. Está rotándolos: en noviembre y diciembre, la mitad se quedó en casa cobrando medio sueldo. A fines de esta quincena van a reincorporarse y le tocará a la otra mitad no ir a trabajar. Después va a darles vacaciones.
“Las ventas están paradas porque lo primero que recorta una persona cuando no hay plata es la compra de ropa. No hay a quién venderle si no hay consumo”, remarca el empresario PyME. Y pregunta: “¿hace cuánto que usted no compra ropa?”
Medio sueldo es menos de lo que marca la ley por una suspensión. En la fecha de cobro, se presentan y firman como si estuvieran recibiendo el total. Es posible que tampoco entren a la estadística como suspendidos. Lo acordaron porque lo prefieren a un despido.
–¿Y en su caso? ¿Por qué no los despide?
–¿Y dónde encuentro otros, si los echo? Una persona no puede entrar a trabajar así nomás… necesita 6 o 7 meses hasta que aprende. No existe ningún trabajador textil sin especialización, porque el trabajo en las urdimbres requiere sacar cuentas, hacer números… no es que puede venir cualquiera. Y a los que tengo, los conozco. Son cumplidores. Cuando tienen que meterse acá doce horas seguidas, trabajan.
Entonces, tiene la expectativa de seguir. Rotando y dando vacaciones aguanto hasta marzo… y ahí veremos. Estoy poniendo ahorros, pero no voy a rifar el patrimonio de toda mi vida.
Acompaña a PáginaI12 hasta la puerta. En la planta, otra vez las señales de inactividad: hay solo dos operarios que acomodan cilindros de telas del depósito. Afuera, el contraste: el día de tránsito caótico y calor agobiante.
La última parada del viaje es uno de los hipermercados del distrito. La hoja de publicidad trae ofertas navideñas. Entre las textiles hay productos argentinos, en general de prendas con mayor confección, como trajes de baño, ropa interior y remeras. Pero es un sector recortado sobre el que avanza otro mucho más amplio toallas (origen Brasil, cuarenta por ciento de descuento), medias (origen China, 35 por ciento de descuento), juegos de sábanas (Pakistán), delantales (chinos), almohadones (India). Otras páginas tienen al pie una aclaración general: “todos los productos son de origen chino salvo los específicamente indicados”.
Cuando esos productos pasen por caja, el trabajo de 80 a 100 personas que tejían, estampaban y terminaban habrá sido reemplazado por el de tres administrativos que gestionan importaciones. Como se sabe, habrá también menos gente que las compre.
Los comercios minoristas acumulan once meses consecutivos de retracción de las ventas. El rubro textil es el de los más afectados. Los datos son de CAME, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa. La entidad precisó que “ni los descuentos, ni las posibilidades de financiamiento en cuotas sin interés, ni las ofertas atractivas del mercado, lograron despertar el consumo de las familias, que siguió planchado y muy medido”.

martes, 29 de noviembre de 2016

II. - EVITA RESUCITADA. FOTOS OBRA DE TEATRO


 Todo un relato apasionado, con ese poner el cuerpo de los actores y la sensacion de nos arreglamos con lo que tenemo´, que da la Coreografia,

No es solo un relato como ya se imagina en Vicente.

Hay una partida emocionada, esperanzada de los espectadores y que lindos los tremendos aplausos.

Es tarde para recomendar, como estas fotos, peor seria que queden archivadas con destino incierto.








EVITA RESUCITADA. UNA PASION CONTADA POR VICENTE ZITO LEMA

 Fue en el IMPA, una Fabrica Recuperada, entre paredes con olor a Taller de Fierros, metalurgica de las de antes, con una historia y muchas entre sus paredes, la calle y el corazon de todos los que hoy la habitan y por alli pasaron.

 Existia otro lugar para la Obra...

Emocion, lagrimas, encuentro con amigos, que lindo ver a los pibes...!

Todo a lo Vicente.







lunes, 28 de noviembre de 2016

PAGNI Y LA NACION AVISAN. Dos desafíos para Macri: las fallas de gestión y un PJ más duro

Mauricio Macri enfrenta, a un año de haber asumido el poder, una crisis relacionada con la imposibilidad de alcanzar algunos objetivos de gestión. La falta de una estrategia judicial definida no sólo está agravando el conflicto con Elisa Carrió, una de las fundadoras de la coalición gobernante. También desnuda los problemas de funcionamiento del Consejo de la Magistratura, que inquietan cada vez más al Presidente.
En el Senado, el PJ sometió al oficialismo a dos derrotas simultáneas. Liquidó la reforma electoral y un nuevo régimen de cobertura de los riesgos del trabajo.


En este contexto, Macri y sus colaboradores se internarán el jueves en Chapadmalal con un doble desafío. Por un lado, identificar las razones por las cuales el propio sistema de trabajo conspira contra la eficacia de la gestión. Por otro, diseñar una estrategia para enfrentar una novedad que acaba de irrumpir: un peronismo que ha pasado de su fase servicial a otra dominada por la disputa de poder.
Carrió sigue desafiando a Macri a definir una agenda institucional. Encarna esa exigencia denunciando a dos personas: el presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, y el presidente de Boca y gestor del Presidente en Tribunales, Daniel Angelici. La tensión con Lorenzetti no decae. Su última manifestación ocurrió el miércoles, en la Recoleta. Carrió llegó al funeral de Carlos Fayt, se plantó frente a Lorenzetti y, quitándose los lentes negros que llevaba, le clavó la mirada durante varios minutos, para incomodidad de los que asistían a la escena mientras esperaban la llegada del féretro. El entredicho con el presidente del máximo tribunal promete convertirse en uno de los ejes principales de la campaña electoral.


Las denuncias de Carrió llenan el vacío de una gestión judicial sin logros. Macri está molesto con la falta casi absoluta de renovación. Después de almorzar con la diputada, consultó a Germán Garavano y Ernesto Sanz. Fue el martes pasado. El miércoles, dialogó en Olivos con Pablo Tonelli, representante de los diputados de Cambiemos en el Consejo de la Magistratura. El Presidente está frustrado con los escasos resultados de esa institución. Le explican que se debe a las dificultades de Juan Mahiques, el representante del Poder Ejecutivo promovido por Angelici, para formar una mayoría homogénea.
Macri puso a Mahiques bajo la lupa. Pero el problema no es Mahiques, sino la multiplicidad de gestores de la política judicial. Garavano compite en su trabajo con Mahiques, Angelici, Rodríguez Simón, Torello, Clusellas y hasta Sanz. La diversidad refuerza el enigma que propone Carrió: ¿cuál es la propuesta institucional de Macri?


El interrogante se extiende a muchos otros planos. El método de Macri es la fragmentación. Es fóbico a la delegación de autoridad. Por eso su equipo prescinde de dos roles. Carece de un jefe de Gabinete y de un ministro de Economía. Marcos Peña es un dirigente valiosísimo. Honesto, talentoso, profesa una concepción original de la política. Pero es un ministro de comunicación estratégica. No alguien en quien el Presidente delegue la gestión cotidiana. Es decir, no es un Larreta. Y es probable que no lo quiera ser. Macri intentó compensar esta peculiaridad subordinando a Peña a Mario Quintana y Gustavo Lopetegui. Dos semi-Larreta. Son excelentes managers. Y trabajan hasta la extenuación. Pero su papel es, hasta ahora, confuso. Para los ministros, que son 20, no está claro si Quintana y Lopetegui son jefes o facilitadores.
Este fraccionamiento se agudiza porque Macri debe superar innumerables dificultades económicas renunciando a tener un ministro de Economía. Es por el temor a que Alfonso Prat-Gay se convierta en una estrella. "Ya lidié con demasiadas estrellas en el fútbol, de Maradona a Riquelme", suele explicar. Es una visión candorosa: en países inestables, es inexorable que los que resuelven las crisis se transformen en Maradona o Riquelme. Corresponde a la sabiduría de los líderes administrar ese fenómeno. Salvo que, a lo Franco Macri, el Presidente prefiera sacrificar metas estratégicas con tal de no ceder autonomía a sus colaboradores.
La cautela frente al peso específico de Prat-Gay aconsejó a Macri pulverizar la política económica. Prat-Gay maneja las cuentas públicas y su financiamiento. Pero los precios están en manos de Francisco Cabrera y Miguel Braun, en Producción. Las tarifas son fijadas por Juan José Aranguren y Guillermo Dietrich. Y las relaciones con las provincias, que se regulan con recursos del Tesoro, pasan por Rogelio Frigerio. El ministro del Interior tiene en su organigrama Obras Públicas, a cargo de Daniel Chaín. Y Susana Malcorra gerencia el comercio exterior a medias con Cabrera.
Este modelo es una respuesta, no la única, a la pregunta de por qué no arranca la economía. Sobre todo si se le agrega otra dificultad: la presencia de un banquero central, Federico Sturzenegger, con una visión de la dinámica económica muy divergente de la de Prat-Gay. Sturzenegger ordena la política monetaria sin otro criterio que la inflación. Prevé que la caída de los precios reactiva por sí sola la economía. En Hacienda creen que, dado que la caída de los precios parece irreversible, el Central debería haber evitado que se consolidara la recesión estimulando la reanimación con una baja de tasas, que recién se produjo en las dos últimas licitaciones de Lebac. Sturzenegger inquieta a los políticos. Hasta Carrió critica la política monetaria.
La dispersión se advierte en casi todas las materias. Y obliga a esfuerzos de coordinación casi siempre estériles. Ejemplo: el Ministerio de Telecomunicaciones aún no pudo dictar un nuevo decreto de desregulación, correctivo del que se conoció en enero. ¿Quién es el apoderado del concepto en esa área? ¿Oscar Aguad? ¿Héctor Huici? ¿Miguel de Godoy?
El verdadero jefe de Gabinete es Macri. Pero la multiplicidad de gestores plantea un interrogante que excede a su método. Se refiere a su visión, a su concepto. Quien mejor lo formuló fue Marcelo Longobardi el viernes pasado, al preguntarse: "¿Quién es Macri? ¿Es un presidente que, rodeado de personas competentes, administra una situación crítica? ¿O es el líder de una generación que decidió cambiar la historia de este país?". En otras palabras: ¿tiene un proyecto alternativo o se limitará a sacar del atolladero a una Argentina peronista a la que el kirchnerismo dejó en un atolladero? La incógnita refiere al problema que plantea Emilio Monzó: la identidad y consistencia de Cambiemos. En 2004, frente a las prevenciones de un banquero español, Néstor Kirchner contestó: "No mire lo que digo. Mire lo que hago". En muchísimos frentes Macri debe apelar a lo contrario: "Miren lo que digo. No miren lo que hago".
El problema se ha vuelto urgente porque el peronismo ha abandonado la etapa cooperativa que suele conceder cuando quien controla la Casa Rosada le es ajeno. El período en que Menem acompañaba a Alfonsín o Ruckauf a De la Rúa. Ahora el PJ adoptó un modo más agresivo que dominará al menos hasta las elecciones. La primera señal la dio José Luis Gioja al tratar de boludo al Presidente en un video viralizado. Fue la señal retórica de varias decisiones que sorprendieron al Gobierno. Una de ellas fue el rechazo de la reforma electoral sin negociación alguna. Dominado por los veteranos Gildo Insfrán y Carlos Verna, los gobernadores ni siquiera comunicaron a Frigerio que voltearían la medida. Apenas informaron a Miguel Pichetto, su gerente en el Congreso. Los tuits que Macri y Frigerio venían emitiendo mostrando reuniones con peronistas sonrientes, discutiendo una reforma "para que los argentinos puedan votar mejor", deberían ser borrados cuanto antes. Un detalle: ¿es verdad que las máquinas ya se compraron y esperan en la Aduana?
Con la misma hostilidad, la CGT instruyó a Pichetto para no aprobar la reforma del régimen de ART. Ni siquiera intervinieron los sindicalistas. Bastó con sus abogados laboralistas, afectados por una reducción del costo judicial. Gustavo Morón, el superintendente de ART, que había asegurado al gabinete que había un acuerdo, no se recupera del golpe. Macri tampoco.
Un conflicto similar desnudó la ley de emergencia social. Los movimientos sociales amenazaron con un proyecto que costaba $ 130.000 millones, para arrancar a Macri un aumento de $ 30.000 millones. La administración central tuvo que recortar programas. Y concedió algo más estructural: la transformación de esas ligas de piqueteros en sindicatos de pobres que coadministran la política social.
Los gobernadores colaboraron con Macri cuando eso significó colaborar con ellos mismos: habilitándole el instrumental del financiamiento. Gracias a esa ayuda, recibieron una masa impresionante de recursos. Aun así, el déficit consolidado de las provincias se duplicó respecto del año pasado. A los sindicalistas se les reconoció una acreencia con las obras sociales de $ 30.000 millones. Los movimientos sociales han recibido de Macri y de María Eugenia Vidal muchísimos más fondos que con Cristina Kirchner. En los tres frentes el PJ se encuentra con la misma ventaja: la dispersión de los negociadores.
Cuando era gobernador, Ruckauf le advirtió al entonces jefe de Gabinete Chrystian Colombo: "Con nosotros tenés que pagar en cuotas y cobrar al contado". Macri hace al revés. Pero es intrascendente. El enigma más relevante es si el Presidente podrá enfrentar a un peronismo que muestra los colmillos con el único recurso del manual de Durán Barba, para quien las viejas burocracias políticas o gremiales son inofensivas, entre otras cosas, porque han muerto.

lunes, 17 de octubre de 2016

MEMPO SUMA Y SIGUE: NUEVAS MAYORIAS, LA CONSTITUCION, LA TIERRA...

En su habitual columna de los lunes, hoy nos acerca

 la tierra

El pico del conflicto con las Patronales Agropecuarias hizo que se hablara de este tema y poder
Economico y Politico.
Hubo un avance del INTA y con INTA.
Los Raffo, Martin Tellechea y muchos militantes trabajaron y caminaron el tema de La Agricultura con Agricultores.
Dentro de Federacion Agraria, Canpo, La Via Campesina, El Mojade, en muchos Pueblos Y Ciudades estuvo planteado la Cuestion.
seria muy bueno, en este remontar la cuesta arrancar teniendo como un tema a tratar y resolver
en la relacion de fuerzas que sepamos conquistar.

domingo, 16 de octubre de 2016

LA CONSTITUCION DEL 49 -- Y SERAN PASOS HACIA UNA NUEVA CONSTITUCION...?

Fue en la Libreria Punto de Encuentro, Av. de Mayo 1100, con tres Autores de Libros sobre la Constitucion del 49.
Con el Discurso en Atlanta de Mempo Giardinelli fresco aun en todos nosotros.
La Constitucion del 49, su gran Articulador, Arturo  Sampay, son hechos y hombres malditos de la Historia escrita por los que ganan.
Mempo y otros hablan de una nueva Constitucion como Garante de que los cambios no sean borrados de un toque como nos da un poco la sensacion...
Hay que recordar, asi lo hicieron los expositores, Marcelo Koing, junto con los otros dos autores, que la Constitucion del 49, fue derogada por un Bando Militar.
Bueno el Debate, el tener este Tema como parte de la Construccion de una nueva Mayoria, para volver y otras tareas pendientes...